Río Cuarto | tránsito

Cordones pintados de amarillo sin autorización, un mal no controlado

Cada vez más vecinos pintan por su cuenta espacios de estacionamiento público. Pese a que hay una ordenanza que regula la práctica, no se aplican multas. Ocurre principalmente en micro y macrocentro.
 
Estacionar en el centro de la ciudad es una verdadera odisea. Al crecimiento permanente del parque automotor se le suman la pérdida de espacios por el ensanchamiento de las veredas y las reformas de lugares como la plaza Olmos. Pero además, como si lo mencionado hasta aquí fuera poco, al combo anterior se le agrega una práctica constante entre los frentistas del micro y macrocentro: el pintado de amarillo de los cordones sin autorización alguna de parte del Estado. 

Pese a que existe una ordenanza que especifica cómo se debe manejar el espacio público, cada vez son más los que no respetan la norma y pintan el límite de las calles de manera deliberada para evitar que los automovilistas dejen estacionados sus vehículos en sitios que se encuentran habilitados para tal fin. 

Este tipo de prácticas se ha vuelto moneda corriente producto de la falta de controles por parte del Estado local. De hecho, existe una legislación que impone multas a quienes actúan arbitrariamente. 

“Hay una ordenanza vigente que se modificó en el anterior período del Concejo Deliberante. La normativa dice que sólo se puede marcar de amarillo la línea paralela a la entrada al garaje y que la misma sólo puede extenderse 10 centímetros más de cada lado. Por lo tanto, no está permitido que se pinte todo el frente de la vivienda. En aquel momento lo tratamos por un pedido del propio Ente Descentralizado de Control Municipal (Edecom), porque había varios frentistas que se habían excedido con la pintada del cordón. El objetivo es que se pueda entrar el auto a la cochera y que nadie bloquee la salida, nada más”, aseguró el exconcejal justicialista Osvaldo Da Costa, autor de las modificaciones en la ordenanza que se sancionaron en el Legislativo. 

“Se suponía que el Edecom iba a inspeccionar ante las denuncias de los vecinos. Hay muchos abusos. De hecho, hay lugares en los que directamente no se puede estacionar frente a determinadas viviendas. La regulación en cuestión se aprobó durante el final de la segunda gestión de Juan Jure”, agregó el exedil. 

De acuerdo al texto de la normativa, ante casos como los que se han multiplicado en el último tiempo en la ciudad, se prevén multas para los frentistas.

“La idea es que el vecino se encargue de reparar el daño y que la Municipalidad no sea la que tenga que salir a borrar las líneas amarillas que se pintaron indebidamente”, finalizó Da Costa.