Las empresas de transporte debían pagar ayer los sueldos. No pudieron cumplir por completo. En cambio, depositaron sumas fijas a todos sus trabajadores con el subsidio que les abonó el gobierno provincial.
Pero advierten que están al borde del colapso y que si no reciben más asistencia del Estado no podrán cubrir los porcentajes salariales que faltan. Algunas empresas, principalmente las que recorren distancias de más de 60 kilómetros, están completamente paralizadas y no tienen ningún ingreso. Sí tienen, en cambio, que pagarles a los empleados.
Por eso, la Fetap, la federación que nuclea a las empresas de transporte de Córdoba, le presentará en las próximas horas una nueva nota a la Provincia para alertar por la situación límite en que se encuentra el sistema. El pedido de las empresas es que el gobierno de Juan Schiaretti pague un mes de boletos sociales como si el servicio hubiera funcionado con normalidad.
Sólo así, sostienen, podrán cubrir sus obligaciones. Además, están a la espera de los fondos que debe depositar la Nación también en concepto de subsidios, que contemplan una compensación por el precio del boleto y por la compra de gasoil. Normalmente, esos fondos llegaban en los primeros días del mes pero en marzo aparecieron con un retraso de más de 10 días.
Lo que plantean los empresarios del transporte es que además queden contemplados en una declaración de emergencia que los exima de la obligación de pagar los aportes patronales. “Si llegan los subsidios nacionales y nos cobran las cargas, entonces esa plata vamos a tener que usarla para ese destino. Vamos a seguir sin poder pagarles a los empleados”, indicaron desde Fetap.
El sistema de transporte en su conjunto emplea en Córdoba a 4.500 empleados. Por la falta de ingresos, ayer todos cobraron sólo un porcentaje de sus sueldos. Algunas empresas, las más complicadas, llegaron a cubrir entre 10.000 y 12.000 pesos. Otras rozaron la mitad de los salarios.
El principal inconveniente del transporte es que se redujo notablemente la cantidad de pasajeros y, por lo tanto, la facturación se acercó a cero. Por ejemplo, según lo que informó la Fatap, la federación nacional de empresas de transporte, en Córdoba la pérdida de recaudación diaria del servicio llega al 96 por ciento.
Para empeorar aún más el panorama, hay sectores del transporte que prevén un panorama muy complejo para los próximos meses. Consideran que, aunque se levante la cuarentena y comience el movimiento económico, se seguirán tomando medidas restrictivas en el transporte y, además, la gente será reacia a tomar un colectivo. Los cálculos más pesimistas señalan que la facturación de los próximos meses, incluso hasta septiembre, podría ser similar a la de enero, que es el peor mes del año por la falta de actividad en los colegios y por el período vacacional.
En Río Cuarto, la situación que la empresa de transporte urbano, SAT, le ha planteado al gobierno municipal también es límite. La pérdida diaria es de 130.000 pesos, teniendo solamente en cuenta el combustible. A eso hay que sumarle los sueldos y los demás costos fijos.
Hasta ayer, la empresa recibió cheques devueltos por 6 millones de pesos porque no tuvo facturación para cubrirlos. Incluso, no tiene proveedor de gasoil porque no consiguió cancelar esos cheques y tiene stock sólo hasta mañana. A partir de allí, el servicio ingresa en una zona de incertidumbre.

