Será un plan gradual pero la empresa de transporte ya decidió, y lo anunció ayer ante el gobierno municipal y la Policía, instalar cámaras en los colectivos para tratar de frenar la ola de robos que se viene produciendo en la ciudad.
Según detalló Julio Titarelli, titular de la SAT, en la reunión que ayer se mantuvo en el Municipio para acordar medidas de seguridad, se pondrán cuatro cámaras por cada ómnibus, en un plan que comenzará por las líneas más riesgosas y en las que se han concentrado los asaltos.
Si se tiene en cuenta que hay 70 unidades en las calles, la inversión es importante.
La reunión se concretó en la oficina del secretario de Gobierno, Mauricio Dova, que convocó a la empresa, la Policía, el Edecom y el gremio de los choferes (Aoita) después de que la semana pasada se produjeran cuatro robos en unidades de la empresa de transporte. Los hechos delictivos se han multiplicado en lo que va de 2018.
Ante esa situación, la instalación de cámaras es una de las medidas que se aplicarán. También se definió activar los botones antipánico en los colectivos para que los choferes puedan comunicar inmediatamente cuando están siendo víctimas de un asalto.
Además, la Policía se comprometió a aumentar la cantidad de agentes asignados a cuidar los colectivos. De hecho, por la tarde hubo una reunión entre Titarelli y los jefes policiales para definir prioridades de vigilancia y establecer cuáles son las líneas más riesgosas.
Un problema de diez años
Dova destacó que se tomarán medidas inmediatas para reducir la inseguridad en el transporte urbano y que se trabajará en conjunto. “Todos coincidieron en que hace diez años que existe este problema y no se ha hecho nada. Bueno, hay que revertirlo. Se escuchó a todas las partes. La Policía redoblará el esfuerzo a pesar de que ya está haciendo un trabajo muy importante tanto en lo operativo como en inteligencia. Se definió avanzar en una serie medidas para minimizar el problema”, manifestó el secretario de Gobierno.
Señaló que la empresa activará los botones antipánico que ya tienen instaladas las unidades pero que no están conectados aún con los teléfonos de la Policía. Además, la SAT levantará de los colectivos el dinero con mayor asiduidad para que los choferes manejen menos efectivo.
“Por nuestra parte nosotros empezamos a analizar una cuestión de fondo. A mediano plazo, la idea es que no haya más dinero arriba del colectivo. Evidentemente, es una medida que no puede concretarse de la noche a la mañana pero hay que avanzar hacia ahí. La idea es que se agilice y se simplifique el trámite para sacar la tarjeta y que nadie salga perjudicado: ni la empresa ni los usuarios”, declaró el funcionario municipal.
La SAT se opone a que se desactive la opción de pagar en efectivo porque le generaría una merma de ingresos.
“Como Estado tendremos que garantizar de que ninguna manera la empresa salga perdiendo. Pero es un elemento a analizar para que, tal vez en el segundo semestre, podamos ya erradicar el efectivo”, planteó Dova.
El funcionario indicó que, así, el problema de los robos dentro de los colectivos se abordará tanto con medidas inmediatas y urgentes como en definiciones de mediano plazo para reducir considerablemente los riesgos para los choferes y los pasajeros.
Si se tiene en cuenta que hay 70 unidades en las calles, la inversión es importante.
La reunión se concretó en la oficina del secretario de Gobierno, Mauricio Dova, que convocó a la empresa, la Policía, el Edecom y el gremio de los choferes (Aoita) después de que la semana pasada se produjeran cuatro robos en unidades de la empresa de transporte. Los hechos delictivos se han multiplicado en lo que va de 2018.
Ante esa situación, la instalación de cámaras es una de las medidas que se aplicarán. También se definió activar los botones antipánico en los colectivos para que los choferes puedan comunicar inmediatamente cuando están siendo víctimas de un asalto.
Además, la Policía se comprometió a aumentar la cantidad de agentes asignados a cuidar los colectivos. De hecho, por la tarde hubo una reunión entre Titarelli y los jefes policiales para definir prioridades de vigilancia y establecer cuáles son las líneas más riesgosas.
Un problema de diez años
Dova destacó que se tomarán medidas inmediatas para reducir la inseguridad en el transporte urbano y que se trabajará en conjunto. “Todos coincidieron en que hace diez años que existe este problema y no se ha hecho nada. Bueno, hay que revertirlo. Se escuchó a todas las partes. La Policía redoblará el esfuerzo a pesar de que ya está haciendo un trabajo muy importante tanto en lo operativo como en inteligencia. Se definió avanzar en una serie medidas para minimizar el problema”, manifestó el secretario de Gobierno.
Señaló que la empresa activará los botones antipánico que ya tienen instaladas las unidades pero que no están conectados aún con los teléfonos de la Policía. Además, la SAT levantará de los colectivos el dinero con mayor asiduidad para que los choferes manejen menos efectivo.
“Por nuestra parte nosotros empezamos a analizar una cuestión de fondo. A mediano plazo, la idea es que no haya más dinero arriba del colectivo. Evidentemente, es una medida que no puede concretarse de la noche a la mañana pero hay que avanzar hacia ahí. La idea es que se agilice y se simplifique el trámite para sacar la tarjeta y que nadie salga perjudicado: ni la empresa ni los usuarios”, declaró el funcionario municipal.
La SAT se opone a que se desactive la opción de pagar en efectivo porque le generaría una merma de ingresos.
“Como Estado tendremos que garantizar de que ninguna manera la empresa salga perdiendo. Pero es un elemento a analizar para que, tal vez en el segundo semestre, podamos ya erradicar el efectivo”, planteó Dova.
El funcionario indicó que, así, el problema de los robos dentro de los colectivos se abordará tanto con medidas inmediatas y urgentes como en definiciones de mediano plazo para reducir considerablemente los riesgos para los choferes y los pasajeros.

