Tras el ultimátum al Pami, las clínicas fueron llamadas a una reunión urgente
El conflicto entre la obra social de los jubilados y los prestadores se agudizó en los últimos días. Las empresas analizan agravar las medidas
Mientras el conflicto entre los prestadores de salud y el Pami sigue acumulando días sin atisbos de solución, las clínicas y sanatorios de Río Cuarto decidieron dar un paso más y lanzar un ultimátum a la principal obra social del país para reclamar la normalización de los pagos y una actualización de aranceles en línea con los costos de las prestaciones.
Mediante un comunicado, la Asociación de Entidades Sanatoriales remarcó que actualmente los servicios a los afiliados se encuentran restringidos en línea con lo dispuesto por Pami. Pero en paralelo remarcaron que abrían un plazo de 72 horas para recibir una “respuesta concreta”, caso contrario, “las instituciones se verán obligadas a profundizar las medidas vigentes, con impacto en la modalidad de provisión de servicios a los afiliados, en resguardo de la sustentabilidad operativa esencial”. La nota fue dirigida al director de la UGL Río Cuarto, Leonardo Farina. La respuesta no se hizo esperar y la conducción local de Pami decidió convocar a una reunión con los prestadores para analizar la crítica situación. Es que las clínicas y sanatorios advirtieron que actualmente se encuentran operando con atención de urgencias y emergencias, sin restricciones, con sobrecarga derivada de las medidas punitivas aplicadas por los profesionales del primer nivel de atención, que también están en conflicto con Pami.
Además, destacaron que hay “prestaciones limitadas a los umbrales definidos por Pami o con autorización expresa de la UGL. Alcanzados dichos umbrales, las prestaciones se reprograman o realizan por otros acuerdos o modalidades de atención”, indicaron desde Aesa.
Al mismo tiempo, los representantes de clínicas y sanatorios locales indicaron que “este esquema responde a la necesidad de sostener la operatoria bajo las condiciones actuales. En este contexto, solicitamos a esa UGL gestionar en forma inmediata una solución operativa de fondo, que permita sostener la demanda con estándares adecuados de calidad y atención, en condiciones de viabilidad económica para las instituciones prestadoras”, escribieron las entidades sanatoriales en la misiva al Pami.
Luego destacaron que de no mediar respuestas satisfactorias a las necesidades de las entidades de salud “las instituciones se verán obligadas a profundizar las medidas vigentes, con impacto en la modalidad de provisión de servicios a los afiliados, en resguardo de la sustentabilidad operativa esencial”.
Frente a esa posibilidad, desde Pami Río Cuarto se convocó a un encuentro para intentar una salida al conflicto, que en realidad es de escala nacional y no sólo alcanza a las clínicas y sanatorios sino que afecta especialmente también a los médicos de cabeceras de Pami y a las farmacias. En todos esos casos hay dificultades en la relación con la obra social de los jubilados nacionales por aranceles o atrasos en los pagos.