Policiales
Tras otra muerte, se reactiva el debate por la seguridad en el río
Ramón Gigena fue encontrado sin vida a unos dos mil metros del segundo azud, detrás de la Universidad. Estaba pescando junto a su hermano cuando fue arrastrado por el agua.
La muerte del pescador ahogado en el río Cuarto reactivó el debate sobre la falta de seguridad en algunos sectores del río Cuarto y la ausencia de bañeros o personal de seguridad, especialmente en la zona del segundo azud, en la que Ramón Gigena fue arrastrado cuando se encontraba junto a su hermano en la noche del jueves.
El cuerpo sin vida del pescador de 37 años fue encontrado en medio del cauce del río, en un islote, a unos dos mil metros del lugar donde desapareció, precisamente detrás de la Universidad, en el denominado Paso del Indio.
Los bomberos de Río Cuarto y los integrantes del Grupo Especializado de Rescate y Salvamento (Gers) lo encontraron minutos después de las 9 de ayer, cuando el cuerpo había quedado enganchado entre las malezas en el medio del cauce.
Al lugar llegaron en dos kayak cuando rastreaban el río aguas abajo.
En la búsqueda de Gigena participaron en total unos 50 efectivos entre miembros de la policía y de bomberos.
En la tarde noche del jueves, Gigena se encontraba debajo del segundo azud pescando junto a su hermano Julio, de 40 años, cuando el río comenzó a crecer en el momento en que se habían desinflado los gomones en el primer azud.
En un descuido, los hermanos fueron arrastrados por el agua, mientras que Julio logró salir del lugar, con la colaboración de familiares y vecinos; el menor desapareció por lo que se inició el protocolo de búsqueda en la noche del jueves y se reactivó en la madrugada de ayer.
Julio Gigena sufrió varios golpes y cortes en distintas partes del cuerpo, por lo que debió ser atendido en el Hospital San Antonio de Padua.
Tras ser hallado en el sector de Paso del Indio, el personal de Criminalística de la Departamental realizó las pericias correspondientes.
Luego, el cuerpo fue retirado del lugar y trasladado por la morguera de los bomberos de Las Higueras.
La autopsia realizada en la morgue del Hospital San Antonio de Padua por el forense Martín Subirachs determinó que Ramón Gigena fue sorprendido por el agua que lo golpeó contra una piedra, se desmayó y fue arrastrado por la fuerza del río.
El río Cuarto se cobra una nueva vida, por lo que año tras año se reaviva el debate sobre la necesidad de incorporar más bañeros y personal que recorra las costas en el extenso trayecto durante su paso por la ciudad.
Los familiares de Gigena admitieron que habrían estado ingiriendo alcohol en el lugar desde hora temprana, pero esta situación no limita los reclamos de seguridad.
Desde Bomberos Voluntarios y la Provincia indicaron que el lugar en el que estaban los hermanos Gigena no está habilitado para bañarse, aunque durante el verano ese sector está lleno de personas en el cauce del río, especialmente concurren los chicos que viven en barrio Las Delicias, ya que tienen el río a escasos metros.
La situación más peligrosa es cuando a las 20 se abren las compuertas neumáticas del azud y el río lleva más agua y a mayor velocidad.
Advertencia
En diciembre pasado, desde el bloque de concejales del partido Respeto habían reclamado que se triplicara la cantidad de guardavidas en la zona de los azudes, ante la reiteración de casos trágicos en los veranos de los últimos años.
El antecedente más reciente data del 23 de enero pasado, cuando un niño de 5 años murió ahogado en el azud cerca del puente carretero.
El cuerpo sin vida del pescador de 37 años fue encontrado en medio del cauce del río, en un islote, a unos dos mil metros del lugar donde desapareció, precisamente detrás de la Universidad, en el denominado Paso del Indio.
Los bomberos de Río Cuarto y los integrantes del Grupo Especializado de Rescate y Salvamento (Gers) lo encontraron minutos después de las 9 de ayer, cuando el cuerpo había quedado enganchado entre las malezas en el medio del cauce.
Al lugar llegaron en dos kayak cuando rastreaban el río aguas abajo.
En la búsqueda de Gigena participaron en total unos 50 efectivos entre miembros de la policía y de bomberos.
En la tarde noche del jueves, Gigena se encontraba debajo del segundo azud pescando junto a su hermano Julio, de 40 años, cuando el río comenzó a crecer en el momento en que se habían desinflado los gomones en el primer azud.
En un descuido, los hermanos fueron arrastrados por el agua, mientras que Julio logró salir del lugar, con la colaboración de familiares y vecinos; el menor desapareció por lo que se inició el protocolo de búsqueda en la noche del jueves y se reactivó en la madrugada de ayer.
Julio Gigena sufrió varios golpes y cortes en distintas partes del cuerpo, por lo que debió ser atendido en el Hospital San Antonio de Padua.
Tras ser hallado en el sector de Paso del Indio, el personal de Criminalística de la Departamental realizó las pericias correspondientes.
Luego, el cuerpo fue retirado del lugar y trasladado por la morguera de los bomberos de Las Higueras.
La autopsia realizada en la morgue del Hospital San Antonio de Padua por el forense Martín Subirachs determinó que Ramón Gigena fue sorprendido por el agua que lo golpeó contra una piedra, se desmayó y fue arrastrado por la fuerza del río.
El río Cuarto se cobra una nueva vida, por lo que año tras año se reaviva el debate sobre la necesidad de incorporar más bañeros y personal que recorra las costas en el extenso trayecto durante su paso por la ciudad.
Los familiares de Gigena admitieron que habrían estado ingiriendo alcohol en el lugar desde hora temprana, pero esta situación no limita los reclamos de seguridad.
Desde Bomberos Voluntarios y la Provincia indicaron que el lugar en el que estaban los hermanos Gigena no está habilitado para bañarse, aunque durante el verano ese sector está lleno de personas en el cauce del río, especialmente concurren los chicos que viven en barrio Las Delicias, ya que tienen el río a escasos metros.
La situación más peligrosa es cuando a las 20 se abren las compuertas neumáticas del azud y el río lleva más agua y a mayor velocidad.
Advertencia
En diciembre pasado, desde el bloque de concejales del partido Respeto habían reclamado que se triplicara la cantidad de guardavidas en la zona de los azudes, ante la reiteración de casos trágicos en los veranos de los últimos años.
El antecedente más reciente data del 23 de enero pasado, cuando un niño de 5 años murió ahogado en el azud cerca del puente carretero.