El padre de Santiago Aguilera Allende, el joven que fue encontrado el domingo asesinado a golpes en la zona de Villa Las Rosas, aseguró ayer que el único detenido por el caso, quien era empleado de su negocio y tiene 23 años, "seguramente actuó con cómplices" y pidió que "todos" sean identificados y arrestados.
"Walter Gil ya se encontraba detenido cuando apareció el cuerpo de Santiago, tiene que haber cómplices", expresó Carlos, el padre del joven asesinado.
Por otro lado, aseguró que no tiene dudas sobre la participación de Gil en el hecho: "Mintió y cambió su declaración varias veces, para mí es culpable", expresó el padre.
El hombre contó que días antes, mientras se encontraba de viaje, su hijo lo llamó preocupado porque Gil, quien trabajaba desde hace poco tiempo en su negocio, insistía en preguntarle dónde estaba y cuándo volvía.
"Me llamó una noche preocupadísimo", contó Carlos en rueda de prensa, mientras reveló que su hijo conocía a Gil al igual que al resto de los empleados, porque a la mañana asistía al secundario y a la noche trabaja en su negocio situado en Las Tapias, a pocos kilómetros de Villa Dolores.
El hombre recordó que tras la desaparición de Santiago, ocurrida el martes pasado, al día siguiente a las 7 de la mañana recibió un llamado extorsivo en el que le pidieron siete millones de pesos de rescate.
"Me dijeron que sabían mis movimientos, que sabían que estuve en una aseguradora, lo que fue así. ‘Te estamos siguiendo, dijeron’", relató, mientras que señaló que desde ese momento los extorsionadores ya no se comunicaron.
Según el sitio de la radio Cadena 3, además del golpe con un objeto contundente, el cuerpo del muchacho presentaba signos de haber sido torturado, con cortes en distintas partes del cuerpo, quemaduras de cigarrillos y heridas en la manos que hacen presumir que fue clavado con un objeto metálico.
El cadáver del joven de 18 años fue encontrado alrededor de las 10 de este domingo en una cantera, en la zona de Boca del Río, a 6,5 kilómetros de Villa Dolores, y voceros de la Municipalidad de Las Tapias.
El cuerpo fue hallado por un baqueano en una laguna seca situado en un camino rural que lleva a Boca del Río, en las afueras de Las Tapias, a unos 10 kilómetros de Villa Dolores.
El muchacho había desaparecido en horas de la noche del martes 16 de agosto, después de salir de su casa y decirle a su familia que iba a tomar una gaseosa con unos amigos.
Senestrari confirmó que habían pedido un rescate de $ 7 millones
El fiscal federal de Córdoba Enrique Senestrari confirmó que el joven hallado muerto el domingo en el departamento cordobés de San Javier es Santiago Aguilera Allende, el chico de 18 años que estaba desaparecido hacía cinco días en Traslasierra y por quien se había pedido un rescate de siete millones de pesos en el marco de un secuestro extorsivo.
El mismo día del hallazgo se realizó la autopsia y se aguardan los resultados para poder establecer si fue asesinado o si murió en cautiverio como consecuencia del problema renal que presentaba por haber recibido un reciente trasplante de riñón.
A través del sitio institucional fiscales.gob.ar, Senestrari emitió un comunicado en el indica que por el caso “un hombre mayor de edad se encuentra detenido, imputado del secuestro extorsivo seguido de muerte de Santiago Aguilera Allende, cuyo cuerpo fue hallado el domingo a 200 metros del Arroyo Seco, camino Boca del Río, en el Departamento San Javier”.
El detenido es un joven de 23 años identificado por fuentes policiales como Walter Gil, quien era empleado en la empresa de venta de materiales de la construcción propiedad de la familia Aguilera en Las Tapias, y que se espera sea indagado en las próximas horas.
De acuerdo con la investigación, el joven tuvo su último contacto con la familia el 16 de agosto alrededor de las 23, cuando se retiró de su domicilio manifestando que iría a la casa de un amigo, situada a unos 500 metros de su vivienda.
La fiscalía precisó que al día siguiente, la madre de la víctima recibió a las 6.49 de la mañana “un mensaje extorsivo en su teléfono celular, vía SMS y luego por WhatsApp, en el que se le indicaba que su hijo había sido secuestrado y exigía la suma de 7 millones de pesos a cambio de su liberación”.
También se le indicó que a las 9 de la mañana habría un nuevo contacto, pero ello no ocurrió y el o los captores nunca más volvieron a comunicarse.

