La maravillosa aventura de recorrer en tren las sierras, lagos y ríos cordobeses
Un moderno convoy parte desde Córdoba y serpentea en medio del paisaje serrano. Pagando sólo $ 6, el viaje dura 2 horas. Bordea el Suquía, la antigua usina hidroeléctrica y el camino de las 100 curvas.
A sólo dos horas de Río Cuarto, una nueva propuesta para descubrir el atractivo y diverso paisaje cordobés se ofrece a solamente $ 6 el viaje.
Se trata del Tren de las Sierras, este transporte que genera tanta añoranza en aquellos que alguna vez supieron utilizarlo como medio principal para trasladarse, como para quienes quieren experimentar la sensación de un viaje en estos gigantes de acero.
Partiendo desde Córdoba y hasta Cosquín, son alrededor de 120 minutos de viaje, cuyo pasaje sólo cuesta $ 6. Saliendo desde estación Rodríguez del Busto, el convoy recorre un trayecto bordeando el río Suquía, la antigua usina hidroeléctrica, el camino de las cien curvas, atraviesa una buena parte del lago San Roque en Villa Carlos Paz, y se experimenta una curiosa sensación al trasponer los túneles en los que el vagón queda completamente a oscuras con la complicidad del motorman, que apaga por unos segundos la iluminación interior.
Sólo unos minutos y la luz vuelve, y los aplausos y gritos de los viajeros exponen el placer de tan grato recorrido.
"Somos de Olavarría y la verdad es que nunca habíamos viajado en tren. Hasta que nos ofrecieron un paquete turístico a Carlos Paz con un viaje a Cosquín en tren, y acá estamos. Esto es maravilloso. Ustedes, los cordobeses, tienen paisajes fantásticos", dice Rosa Etchechoury.
Por su parte, Olga Goñi -también de Olavarría- se mostró sorprendida por las bondades del servicio aun cuando considera que debería estar más promocionado, principalmente en Buenos Aires.
Al mismo tiempo, Noemí Sotelo expresó que apenas pueda retornarán porque el viaje es excitante.
Rubén Bueno, otro de los pasajeros, viaja con su esposa y los niños de corta edad; es residente de la Capital Federal y manifestó que, si bien la realidad ferroviaria de Buenos Aires es completamente distinta con vías y material rodante de última generación, el servicio del Tren de las Sierras es muy bueno. "Además los paisajes son increíbles", precisó.
Como ayer
Desde estación Rodríguez del Busto, el guardatren debidamente uniformado espera en una rampla el acceso de los pasajeros. Es Leonardo Romero quien pica los tickets y dice que el servicio se va mejorando día a día y que el incremento de los pasajeros es notorio.
Desde su puesto en la boletería de la histórica estación Michael Macri, el encargado del expendio de boletos expresó: "La verdad es que las ventas de pasajes van muy bien y el número de pasajeros es significativo". Los horarios son: 8.44 de lunes a lunes; 10.59 de lunes a lunes; 11.59 los fines de semana y feriados nacionales. En dos horas se llega a destino.
Desde su punto de partida el trencito comienza el ascenso por una vía de trocha angosta (un metro de ancho) para visitar las estaciones de La Tablada, Argüello, Tristán Narvaja, Dumesnil, La Calera, Casa Bamba, Cassafoust, San Roque, Bialet Massé, Santa María y Cosquín.
"Disfrutamos lo que hacemos"
Carlos Gauto es el motorman de la formación en la que viajó el enviado de PUNTAL.
Si bien es muy joven, demostró su pericia para manipular los comandos del coche motor que traccionan por sistema diésel-eléctrico. "Nos permite disfrutar de las bellezas de nuestra Córdoba", señala mientras atentamente observa cómo la formación devora los serpenteantes rieles hacia Cosquín.
"Esta mañana viajamos en unidades nuevas como son los coches motor en dupla 'Alerce' de fabricación nacional. Son automatizados, con aire acondicionado, cierre de puertas automáticas, monitor de información en los coches y un sistema de suspensión que hace más placentero el viaje. Vamos en trepada hacia las sierras, por eso es que por momentos no se desarrolla mucha velocidad".
El conductor agregó: "También utilizamos coches Alstom de fabricación portuguesa; los que utilizamos en el Tren de las Sierras, si bien son un poquito más antiguos, andan una barbaridad y con mucha potencia de motores. El regreso a Córdoba permite viajar un poquito más rápido. Las vías se están reparando en varios tramos y por allí debemos tener cuidado porque están las cuadrillas trabajando".
Son las 11 de la mañana. El guarda autoriza la salida. El silbato del Tren de las Sierras anuncia la partida a Cosquín. Ya no existen las señales verticales por cable. Ahora son equipos led sistema semáforos, con pasos a nivel de barreras automáticas y campanillas de alerta.
Por las ventanillas el paisaje es cambiante. De a poco la ciudad desaparece y comienzan a observarse las primeras estribaciones de las sierras del Valle de Punilla. Ríos, quebradas y alguna pausa en el camino que permite comprar pastelillos de dulces o un pan casero. Los túneles y la dimensión del río Cosquín por el que atraviesa este convoy hablan de la recuperación de un tren que fue creado allá por mediados del siglo XIX (2 de julio de 1889).
En 2007 la provincia de Córdoba revirtió el manejo del ramal al gobierno nacional, en el marco de un plan de reactivación a través de una nueva concesión. El 10 de agosto de 2007 se llevó a cabo la reinauguración de una parte del ramal, precisamente el trayecto Rodríguez del Busto-La Calera, y se reimplantó el servicio de pasajeros.
Hoy, debido a la demanda, se proyecta retornar al trayecto original para llegar a Cruz del Eje. Ojalá que ese sueño también se haga realidad. Sólo faltan las decisiones políticas.
Héctor Domingo Amaya
mamaya@puntal.com.ar
Se trata del Tren de las Sierras, este transporte que genera tanta añoranza en aquellos que alguna vez supieron utilizarlo como medio principal para trasladarse, como para quienes quieren experimentar la sensación de un viaje en estos gigantes de acero.
Partiendo desde Córdoba y hasta Cosquín, son alrededor de 120 minutos de viaje, cuyo pasaje sólo cuesta $ 6. Saliendo desde estación Rodríguez del Busto, el convoy recorre un trayecto bordeando el río Suquía, la antigua usina hidroeléctrica, el camino de las cien curvas, atraviesa una buena parte del lago San Roque en Villa Carlos Paz, y se experimenta una curiosa sensación al trasponer los túneles en los que el vagón queda completamente a oscuras con la complicidad del motorman, que apaga por unos segundos la iluminación interior.
Sólo unos minutos y la luz vuelve, y los aplausos y gritos de los viajeros exponen el placer de tan grato recorrido.
"Somos de Olavarría y la verdad es que nunca habíamos viajado en tren. Hasta que nos ofrecieron un paquete turístico a Carlos Paz con un viaje a Cosquín en tren, y acá estamos. Esto es maravilloso. Ustedes, los cordobeses, tienen paisajes fantásticos", dice Rosa Etchechoury.
Por su parte, Olga Goñi -también de Olavarría- se mostró sorprendida por las bondades del servicio aun cuando considera que debería estar más promocionado, principalmente en Buenos Aires.
Al mismo tiempo, Noemí Sotelo expresó que apenas pueda retornarán porque el viaje es excitante.
Rubén Bueno, otro de los pasajeros, viaja con su esposa y los niños de corta edad; es residente de la Capital Federal y manifestó que, si bien la realidad ferroviaria de Buenos Aires es completamente distinta con vías y material rodante de última generación, el servicio del Tren de las Sierras es muy bueno. "Además los paisajes son increíbles", precisó.
Como ayer
Desde estación Rodríguez del Busto, el guardatren debidamente uniformado espera en una rampla el acceso de los pasajeros. Es Leonardo Romero quien pica los tickets y dice que el servicio se va mejorando día a día y que el incremento de los pasajeros es notorio.
Desde su puesto en la boletería de la histórica estación Michael Macri, el encargado del expendio de boletos expresó: "La verdad es que las ventas de pasajes van muy bien y el número de pasajeros es significativo". Los horarios son: 8.44 de lunes a lunes; 10.59 de lunes a lunes; 11.59 los fines de semana y feriados nacionales. En dos horas se llega a destino.
Desde su punto de partida el trencito comienza el ascenso por una vía de trocha angosta (un metro de ancho) para visitar las estaciones de La Tablada, Argüello, Tristán Narvaja, Dumesnil, La Calera, Casa Bamba, Cassafoust, San Roque, Bialet Massé, Santa María y Cosquín.
"Disfrutamos lo que hacemos"
Carlos Gauto es el motorman de la formación en la que viajó el enviado de PUNTAL.
Si bien es muy joven, demostró su pericia para manipular los comandos del coche motor que traccionan por sistema diésel-eléctrico. "Nos permite disfrutar de las bellezas de nuestra Córdoba", señala mientras atentamente observa cómo la formación devora los serpenteantes rieles hacia Cosquín.
"Esta mañana viajamos en unidades nuevas como son los coches motor en dupla 'Alerce' de fabricación nacional. Son automatizados, con aire acondicionado, cierre de puertas automáticas, monitor de información en los coches y un sistema de suspensión que hace más placentero el viaje. Vamos en trepada hacia las sierras, por eso es que por momentos no se desarrolla mucha velocidad".
El conductor agregó: "También utilizamos coches Alstom de fabricación portuguesa; los que utilizamos en el Tren de las Sierras, si bien son un poquito más antiguos, andan una barbaridad y con mucha potencia de motores. El regreso a Córdoba permite viajar un poquito más rápido. Las vías se están reparando en varios tramos y por allí debemos tener cuidado porque están las cuadrillas trabajando".
Son las 11 de la mañana. El guarda autoriza la salida. El silbato del Tren de las Sierras anuncia la partida a Cosquín. Ya no existen las señales verticales por cable. Ahora son equipos led sistema semáforos, con pasos a nivel de barreras automáticas y campanillas de alerta.
Por las ventanillas el paisaje es cambiante. De a poco la ciudad desaparece y comienzan a observarse las primeras estribaciones de las sierras del Valle de Punilla. Ríos, quebradas y alguna pausa en el camino que permite comprar pastelillos de dulces o un pan casero. Los túneles y la dimensión del río Cosquín por el que atraviesa este convoy hablan de la recuperación de un tren que fue creado allá por mediados del siglo XIX (2 de julio de 1889).
En 2007 la provincia de Córdoba revirtió el manejo del ramal al gobierno nacional, en el marco de un plan de reactivación a través de una nueva concesión. El 10 de agosto de 2007 se llevó a cabo la reinauguración de una parte del ramal, precisamente el trayecto Rodríguez del Busto-La Calera, y se reimplantó el servicio de pasajeros.
Hoy, debido a la demanda, se proyecta retornar al trayecto original para llegar a Cruz del Eje. Ojalá que ese sueño también se haga realidad. Sólo faltan las decisiones políticas.
Héctor Domingo Amaya
mamaya@puntal.com.ar
