La muerte de Juan Alberto Rivarola, un vecino de Olaeta de 61 años, tuvo dos versiones.
La primera, la que ofreció la viuda Martha Alicia Heredia a los investigadores, señalaba que el día de la tragedia -el 6 de abril de 2016-, Rivarola se encontraba afilando un cuchillo en su casa y, en un movimiento involuntario se produjo un corte en la pierna con tanta mala fortuna que le provocó una herida en la arteria femoral y se desangró hasta morir.
La segunda versión se conoció recién a los 5 meses del fallecimiento de Aguilera y no guardó ninguna relación con lo que contó Heredia. Según la autopsia practicada al cuerpo de la víctima, el corte que le produjo la muerte nunca pudo haber sido accidental, sino que por sus características indicaría que fue producido en forma intencional.
Esa fue la conclusión a la que llegó el fiscal de Instrucción de La Carlota, Daniel Antonio Vaudagna, quien en septiembre de 2016 dispuso la inmediata detención de Martha Alicia Heredia y la acusó de homicidio calificado por el vínculo, delito que podría depararle una condena a prisión perpetua.
Ahora, el caso volverá a ventilarse en los Tribunales riocuartenses porque, desde el próximo 13 de noviembre, Heredia será juzgada en la Cámara Segunda del Crimen.
Para eso, la semana pasada, quedó sorteado el jurado popular que integrarán ciudadanos de Río Cuarto y de la región que no tienen conocimientos especializados en leyes.
Del accidente al presunto homicidio
En un primer momento, Heredia les dijo a los policías que su marido se había desangrado a causa de un accidente doméstico.
Relató que el hombre había sufrido un corte en una arteria, en una pierna, mientras afilaba un cuchillo con una amoladora en el patio de la casa.
Pero en análisis de la herida que presentaba el cuerpo, puso en crisis esa versión: los forenses que examinaron el cuerpo determinaron que el tipo de herida que presentaba la víctima era incompatible con las que sufren quienes terminan con cortes accidentales.
La víctima presentaba al menos una herida de arma blanca profunda que orienta todo hacia un hecho intencional antes que a algo accidental.
La autopsia, y otros elementos como peritajes en el domicilio, el hallazgo de prendas, distintos testimonios y ciertas contradicciones de la mujer terminaron orientando al fiscal Vaudagna hacia un presunto hecho intencional.
La segunda versión se conoció recién a los 5 meses del fallecimiento de Aguilera y no guardó ninguna relación con lo que contó Heredia. Según la autopsia practicada al cuerpo de la víctima, el corte que le produjo la muerte nunca pudo haber sido accidental, sino que por sus características indicaría que fue producido en forma intencional.
Esa fue la conclusión a la que llegó el fiscal de Instrucción de La Carlota, Daniel Antonio Vaudagna, quien en septiembre de 2016 dispuso la inmediata detención de Martha Alicia Heredia y la acusó de homicidio calificado por el vínculo, delito que podría depararle una condena a prisión perpetua.
Ahora, el caso volverá a ventilarse en los Tribunales riocuartenses porque, desde el próximo 13 de noviembre, Heredia será juzgada en la Cámara Segunda del Crimen.
Para eso, la semana pasada, quedó sorteado el jurado popular que integrarán ciudadanos de Río Cuarto y de la región que no tienen conocimientos especializados en leyes.
Del accidente al presunto homicidio
En un primer momento, Heredia les dijo a los policías que su marido se había desangrado a causa de un accidente doméstico.
Relató que el hombre había sufrido un corte en una arteria, en una pierna, mientras afilaba un cuchillo con una amoladora en el patio de la casa.
Pero en análisis de la herida que presentaba el cuerpo, puso en crisis esa versión: los forenses que examinaron el cuerpo determinaron que el tipo de herida que presentaba la víctima era incompatible con las que sufren quienes terminan con cortes accidentales.
La víctima presentaba al menos una herida de arma blanca profunda que orienta todo hacia un hecho intencional antes que a algo accidental.
La autopsia, y otros elementos como peritajes en el domicilio, el hallazgo de prendas, distintos testimonios y ciertas contradicciones de la mujer terminaron orientando al fiscal Vaudagna hacia un presunto hecho intencional.

