Desde hoy, Tribunales vuelve a limitar la atención al público

Salvo una guardia mínima que trabajará en el polo judicial, el resto de los funcionarios y empleados prestará servicio en forma remota desde sus hogares hasta el 21 de septiembre inclusive. No corren los plazos procesales
Los pasillos de Tribunales lucirán más raleados que nunca estos días. La idea es desalentar la circulación de personas.  

La vuelta a fase I de aislamiento en Río Cuarto tendrá su correlato en los Tribunales provinciales: desde hoy y hasta el 21 de septiembre inclusive, el polo judicial volverá a limitar la atención al público.

De acuerdo a la acordada que lanzó el Tribunal Superior de Justicia, la sede local retorna así a la prestación de servicio de emergencia por razones sanitarias.

Se anunció el sábado 12 de septiembre y la medida abarca desde ese mismo día hasta que finalice la fase I que estableció la Municipalidad de Río Cuarto para intentar contener el brote de contagios en la ciudad.

En la práctica, la decisión del TSJ empezará a notarse hoy, cuando sólo se habiliten guardias mínimas para despachar los casos de suma urgencia. Por eso el viernes, al filo de que los Tribunales cerraran sus puertas, varios empleados judiciales se retiraron de sus puestos de trabajo llevando consigo pesados expedientes relacionados con las causas que tramitan.

La idea es que los funcionarios y los empleados judiciales puedan avanzar desde sus domicilios con las tareas de teletrabajo hasta que retorne la atención al público.

Sobre ese punto, el Acuerdo Reglamentario número 1653 aclara que “en dicha sede, continuará la modalidad de teletrabajo y los turnos semanales para las tareas presenciales imprescindibles que permitan sostener una adecuada prestación del servicio de justicia”. Por eso, se ordenó que todo el personal judicial siga afectado a la prestación de servicio ya sea en forma remota o presencial.

La resolución estará en sintonía con lo que resuelva la intendencia: si la situación sanitaria se mantiene crítica y el Municipio se ve obligado a ampliar la fase I más allá del 21 de septiembre, los Tribunales mantendrán también el esquema de emergencia.

¿Qué implica en la práctica?

Unos cuantos cambios respecto de la “nueva normalidad” que se venía manteniendo en las últimas semanas:

* Se dejan sin efecto los turnos de atención presencial que se habían otorgado entre los días 14 de septiembre y el 21 de septiembre inclusive.

* Se suspenden nuevamente los plazos procesales, “salvo los actos procesales y administrativos que fueren válidamente cumplidos”.

* Se restituyen la mesa de entrada y barandilla virtual para la atención telefónica o por mail, según el listado de teléfonos y casillas de correo contenidos en el sitio www.justiciacordoba.gob.ar, y el mecanismo de “Presentación remota de escritos en expedientes papel”.

* Se pondrá en marcha entre el personal un sistema de turnos por fueros, para aquellas tareas presenciales que sean imprescindibles. Así, el primero se extiende desde el sábado pasado hasta el viernes 18 de septiembre; en tanto que el segundo turno comprenderá desde el sábado 19 de septiembre hasta el 21 de septiembre, o hasta la finalización del servicio de emergencia.

Pasillos despoblados

El 17 de marzo pasado, los Tribunales locales entraron en el receso judicial extraordinario que fijó el TSJ y que se fue prorrogando hasta que el 10 de mayo se habilitó en Río Cuarto la prestación del servicio de justicia presencial.

Ahora, la candente situación del coronavirus en el sur cordobés, y específicamente en Río Cuarto, obligó a dar marcha atrás con la atención presencial.

Para eso el TSJ tomó nota del decreto del Ejecutivo Municipal que establece el aislamiento social, preventivo y obligatorio desde las 0 hora del 12 de septiembre hasta las 24 del 21 de septiembre.

Esa disposición obliga a los riocuartenses a permanecer en sus lugares de residencia y abstenerse de concurrir a sus lugares de trabajo. Tampoco podrán desplazarse por calles ni espacios públicos para, de esa manera, reducir drásticamente la circulación de personas como una manera de frenar los contagios de Covid-19.