El disparador
Hace unas pocas semanas, en los Tribunales de Río Cuarto llevaron a juicio a un hombre alojado en la cárcel local y que, por su condición, debería estar en un centro especializado.
Al menos esa fue la recomendación que el psiquiatra forense Gustavo Zanlungo le hizo a la abogada que lo defendía, la asesora letrada Luciana Casas.
“Es alguien que estaba imputado por un delito leve pero que está preso por una condena anterior. Años atrás, la Justicia Civil lo declaró con cierta incapacidad cognitiva, entonces se nos generó la duda de si podía comprender o no lo que significaba atravesar por un juicio penal”, ilustró la asesora Casas.
La conclusión de Zanlungo fue que el acusado podía comprender explicaciones sencillas pero, como presentaba riesgo para sí y para terceros, se recomendaba la internación en el neuropsiquiátrico Aurelio Crespo.
Fue entonces cuando desde Cruz del Eje les informaron que ya no iban a recibir ningún tipo de derivación desde Río Cuarto.