Río Cuarto | Tribunales |

Por videoconferencia, la Justicia le permitió a un preso volver a su casa

Sucedió el sábado, en el primer juicio penal a distancia que se realiza en la historia judicial de Río Cuarto. La vocal Emma y el fiscal se conectaron en sus hogares, el acusado desde el penal y el defensor en una sala de Tribunales

Eran las 8.30 del sábado, la hora señalada para la cita virtual, y los 4 estaban en un punto diferente de la ciudad: la jueza Virginia Emma y el fiscal de Cámara Julio Rivero estaban en sus hogares frente a sus computadoras, el defensor Enrique Depetris en una sala de Tribunales, y en una oficina especialmente acondicionada de la cárcel local estaba Luciano Dante Escudero, el hombre que llevaba un año y medio detenido, acusado de una serie de robos.

Disgregados físicamente, pero todos reunidos en una pantalla, le dieron forma al primer juicio penal por videoconferencia de la Justicia riocuartense.

Todo se resolvió en una hora y en juicio abreviado. El fiscal Rivero y el abogado Depetris ya habían consensuado previamente que la pena que pedirían en sus alegatos sería la misma: 3 años de prisión por el delito de robo.

Para eso fue necesario que el acusado confesara sin reparos el delito por el que venía acusado. Eso le permitió a Escudero reunir sus pertenencias y dejar la cárcel de Río Cuarto porque debido al tiempo que llevaba detenido, la jueza le dictó el cese de prisión.

El proceso fue monitoreado por los ingenieros de informática del Tribunal Superior, desde Córdoba, con el apoyo de un grupo de técnicos de los Tribunales locales.

Minutos después, el fiscal Rivero mostraba su entusiasmo con la novedosa experiencia que imponen los tiempos de aislamiento social. “Está claro que este juicio por videoconferencia no va a ser el único que se haga mientras dure la pandemia. Creo que constituye realmente la única opción ¡y una muy buena opción!”, dijo.

Aclaró que sólo se aplica a juicios abreviados por lo dificultoso que sería utilizarlo en un juicio ordinario, donde es necesario tomar testimonios a distintas personas y se recibe otro tipo de pruebas.

“Yo creo que, una vez que se supere la situación sanitaria, esta modalidad de juzgamiento debería continuar ya que, en mi opinión, se encuentran garantizados los principios de oralidad y publicidad que exigen estos juicios. Inclusive podría extenderse a las indagatorias. Este método permite tomar la declaracion de un imputado sin que se mueva de su lugar de encierro”, remarcó el fiscal.