Si hubo un denominador común entre los discursos de los candidatos a gobernador de Córdoba más votados al cierre de la jornada electoral del pasado domingo –que se extendió hasta ayer, cuando se conocieron los resultados provisorios- fueron las críticas por las demoras en el escrutinio. Y ese mismo inconveniente que quedó reflejado en la imposibilidad de poder dar a conocer a los cordobeses durante el mismo domingo el resultado que finalmente lo consagró a Martín Llaryora (Hacemos Unidos por Córdoba) como flamante gobernador derivó en que ayer el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ) dispusiera iniciar de inmediato una investigación destinada a establecer eventuales responsabilidades administrativas en relación con las demoras detectadas en el desarrollo del escrutinio provisorio por parte de la empresa contratada para dicha tarea.
“La decisión se adoptó luego de que fueran detectados distintos problemas en el proceso de transmisión de datos electorales”, justificaron ayer desde el máximo órgano judicial de Córdoba. Frente a ello, Puntal se contactó con representantes del Grupo MSA, la empresa a cargo del sistema Turing que se implementó para llevar a cabo el escrutinio y que fuera contratada por Ocasa, y los desarrollistas se despegaron de cualquier tipo de inconveniente en el software, señalando ciertas falencias en lo que fue la logística de la carga de información. “El sistema Turing no presentó inconvenientes en su funcionamiento. Se vio limitado, luego del 85% de cargado el padrón, por la falta de datos para procesar. Toda situación ajena al sistema Turing y el servicio contratado a MSA”, precisaron desde la firma tecnológica.
Para agregar: “En cuanto al servicio contratado por el tribunal a MSA para utilizar la BUE -Boleta Única Electrónica- en cuatro localidades (Villa Carlos Paz, La Falda, Cosquín y Marcos Juárez), tanto la instancia de votación como de escrutinio se realizó de manera ejemplar. A las 20.00 horas ya se encontraban procesadas y publicadas el 100% de las mesas”.
El comunicado de Ocasa
La empresa contratada por el TSJ para llevar a cabo la logística y transmisión del resultado de las actas de escrutinio de las elecciones provinciales del pasado 25 de junio fue Ocasa y desde esta firma subcontrataron a MSA como prestataria del software. Fue tras un par de horas del cierre de los comicios que la jueza electoral Marta Vidal daba cuenta de que en algunas escuelas, principalmente de la ciudad de Córdoba, se advertían ciertos problemas para la transmisión de datos con el nuevo sistema Turing anticipando así la posibilidad de demoras. Esa dilación se acentuó en el transcurso de las horas subsiguientes al punto tal de extender hasta la madrugada del lunes la autoproclamación del ganador a partir de los datos propios que el partido relevó en cada mesa durante la jornada electoral.
En ese ínterin, desde Ocasa emitieron un comunicado con el fin de “brindar tranquilidad en torno a la normalidad” del proceso. En uno de los párrafos del escrito indicaban que contaban con un “plan de contingencia” con relación a la transmisión de las actas, argumentando que “la eventualidad se explica principalmente por los problemas de conectividad en diversas escuelas de la provincia”.
Ante esto, Ocasa informó en ese comunicado que el plan consistía en “trasladar la documentación (digital o física) a los 17 nodos, distribuidos estratégicamente, atendiendo a las particularidades tanto poblacionales como geográficas que caracterizan a la provincia de Córdoba para concluir el proceso de transmisión”. Lo cierto es que la jornada electoral terminó con el escrutinio en el centro de la escena, con más críticas que elogios.
Un juez electoral atribuyó la dilación a fallas en la conectividad y en el sistema de transmisión de datos
El juez cordobés Leonardo González Zamar, integrante del Tribunal Electoral provincial, atribuyó ayer a “fallas” en la conectividad y en el sistema de transmisión de datos la demora registrada en el escrutinio provisorio de las elecciones celebradas el domingo en Córdoba, aunque puso el acento en que "la transparencia se ha garantizado desde el minuto cero" de los comicios.
En declaraciones a Canal 12 de Córdoba, el magistrado admitió que se presentaron “problemas de conectividad, fallas del sistema y algunas cuestiones operativas de logística que hicieron demorar la transmisión de los datos”. Añadió que a ese contexto se sumó una elección muy reñida que obligó a “redoblar los esfuerzos en lo que es el control para que se pueda tener el número exacto mesa por mesa, voto por voto”.
González Zamar manifestó que había un plan alternativo de contingencia para superar cualquier cuestión técnica que surgiera, pero que esa opción “no fue superada exitosamente y eso generó las demoras que todos los cordobeses hemos sufrido”.
No obstante, subrayó que “la transparencia se ha garantizado desde el minuto cero de la elección".
El Tribunal Electoral dio por cerrado en la mañana de ayer el escrutinio provisorio y comenzó a correr el plazo de dos días para eventuales observaciones y reclamos vinculados a los comicios. Por ese motivo, el organismo estimó que los resultados del escrutinio definitivo estarán en 7 o 10 días.
De esa manera, y escrutado el 94,90% de los votos, Llaryora se declaró ganador con el 42,76% de los votos y retiene el poder del peronismo provincial; en tanto Juez, el candidato de Juntos por el Cambio (JxC), alcanzaba el 39,76%.

