Provinciales

Uber en Río Cuarto: “Hay interés, obviamente”

Desde la plataforma digital admiten que siempre analizan nuevos destinos. Pero remarcan que depende de la posibilidad de discutir un marco regulatorio “moderno”.
El pasado miércoles el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba no pudo cerrarle la puerta a Uber. Aunque así lo determinaba el proyecto de ordenanza para regular el servicio público de taxis y remises que había salido de la comisión de Servicios Públicos, y pese a que así lo querían asociaciones de taxistas y remiseros, el oficialismo (la alianza Juntos por Córdoba) decidió dar marcha atrás por no contar con los votos necesarios.

En rigor, tres integrantes de esa bancada se manifestaron en contra del artículo que prohibía “cualquier servicio brindado a través de aplicaciones o portales de internet que conecten directamente a choferes y pasajeros”. O sea, Uber.

Estos ediles argumentaron que la intención de prohibir las apps era obsoleta. Por el contrario, destacaron que podrían ser una gran herramienta para mejorar el transporte público de pasajeros.

Ahora, el proyecto debe volver a ser analizado en la misma comisión. Pero esta vez, como las anteriores, los representantes de la empresa californiana esperan ser llamados a la mesa. Y quizás, desde allí, dirigirse hacia otras ciudades de la provincia con las que puedan discutir un marco regulatorio “más adecuado” a los tiempos que corren desde la revolución digital.

En diálogo con Puntal, Juan Labaqui, gerente de Comunicación de Uber para el cono sur, admitió el interés en desembarcar en otras ciudades (actualmente están en Buenos Aires y Mendoza). Entre ellas, Río Cuarto.

- ¿Qué evaluación realizan de lo sucedido en Córdoba?

- Fue muy importante que hubiera una pausa en el proyecto. Hay un interés de la gente que todavía no quedó claro que existe. Nosotros lo vemos con los números de cuánta gente probó la aplicación en Córdoba, cuánta se interesa en manejar, cuánta se interesa en viajar. Es importante parar la pelota y ver cómo quiere viajar la gente, qué oportunidades está buscando. 

- Ustedes piden participar del debate sobre el nuevo marco regulatorio.

- Es positivo todo lo que abra el debate para entender las oportunidades que hay para Córdoba. La regulación establece el marco de lo que queremos: que la tecnología sumada al transporte brinde una solución. ¿Hay congestión? ¿Hay que cubrir distancias donde no hay transporte público? ¿Hay que repensar una ciudad y que haya menos autos movilizados? La regulación da eso. Por eso, en lugar de ir directo por la prohibición, lo importante es conversar. Nosotros queremos ser parte de ese diálogo, porque tenemos mucho para aportar. Tenemos muchos datos sobre cómo viaja la gente. Ahí podés ver muchas cosas más interesantes.

- ¿Analizan expandirse a otras ciudades de la provincia o sólo buscan mercados voluminosos? ¿Consideran a Río Cuarto, por ejemplo? 

- Obviamente que hay interés. Pero el interés nuestro de estar en un lugar no está determinado por la cantidad de gente. El interés se da de modo casi orgánico porque la gente quiere hacerse socia para manejar un automóvil, para buscar más movilidad o buscando ingresos. Uber es una solución de movilidad no sólo para ciudades grandes. No hay un perfil de ciudad en el cual nos enfoquemos sí o sí, o que deba cumplir ciertas condiciones. Donde hay un problema de movilidad, Uber puede ser una solución.

- O sea, esperan que primero haya demanda…

- Depende de cada caso. Lo importante es que haya interés en conversar para ver qué es este servicio, qué es esta experiencia que ofrecemos. No hay un modelo estándar de cómo se tienen que hacer las cosas. Más importante es conversar, dialogar, que haya una puesta en común de las partes. ¿Qué viene a ofertar Uber? ¿Qué viene a ofertar la tecnología? No se puede decir que no solamente por miedo. Uber está a favor de la regulación, porque es vehículo para muchas maneras de colaboración.

- Habla de miedo. Una de las razones por las que taxistas y remiseros rechazan a Uber es precisamente por la falta de formalidad de los choferes. No tienen seguro, no se les reconoce el vínculo laboral.

- Son cosas que con información en la mano te das cuenta que no son así. Lo primero que valora una persona que trabaja con Uber es la flexibilidad. Esto es, poder conectarse una vez al día, una hora por día o una hora por semana. Hay una manera distinta de obtener un ingreso. El 70% de la gente que maneja Uber en Buenos Aires lo hace menos de 20 horas a la semana. El vínculo es muy distinto. Maneja cuando quiere, las horas que quiere, donde quiere. Puede aceptar o no un viaje, según su propio criterio. La lógica es muy distinta. En cuanto a legalidad, Uber es legal desde el día que se lanzó en la CABA y así ha sido ratificado por distintos fallos que tienen hoy sentencia firme. Esa no es la discusión. Lo que es necesario debatir es cómo quiere cada ciudad que funcione Uber, cómo quieren que funcione la movilidad compartida, y qué soluciones queremos lograr.



Números



Según datos provistos por la propia empresa, en la provincia de Córdoba 120 mil personas han creado un perfil en la plataforma. De ellos, 40 mil ya la usaron para realizar un viaje. Claro está, en ciudades donde Uber está permitido. Otros 25 mil se han inscripto para ofrecerse como choferes: 20 mil del Gran Córdoba.

“En el último mes, 30 mil personas abrieron la aplicación en Córdoba con intenciones de viajar. Muchas veces son visitantes, gente que por negocios o turismo llega y quiere ver si puede pedir un viaje. En dos años, son 380 mil las personas que hicieron esto”, añade Labaqui.



Luis Zegarra.  Redacción Puntal