La estación de trenes, el arcón que guarda toda la historia de Ucacha
El edificio donde comenzó a gestarse este pueblo fue totalmente restaurado y volvió a la vida. En su interior funcionan la Casa de la Cultura y el Museo. Ton Agabor es el hacedor de los trabajos de reconstrucción.
Ucacha.- Es uno de los orgullos de la localidad de Ucacha: la estación de trenes del ferrocarril. Desde hace dos años, el Municipio apostó a la restauración edilicia y puesta en valor de todo el sector. Hoy este lugar guarda trozos de la historia de esta comunidad.
Con un encomiable esfuerzo del presidente de la Comisión Municipal de Cultura, Ton Agabor, en el 2016 comenzaron las primeras tareas que redundaron, dos años después, en este presente, con un paseo por la historia misma de la localidad.
Fue Agabor quien inició personalmente los trabajos de restablecer aberturas y persianas, techos, pisos, salas, pintando cartelería, pilares y realizando tareas varias a fin de concretar una restauración general impecable. Allí funciona la Casa de la Cultura, con cuatro salas, tres baños y un andén de 100 metros de largo, donde se concretan espectáculos al aire libre y que está disponible para instituciones locales. Son distintas las disciplinas que allí se realizan con la convocatoria de niños, jóvenes y adultos: danzas folclóricas, teatro, arte y manualidades, calado de madera, música, coro y ajedrez.
Cabe agregar que todo trabajo de reacondicionamiento de la estación del ferrocarril respeta su arquitectura original, por lo que se mantienen los tradicionales carteles de farolería, lugar de la secretaría y biblioteca con ejemplares y mobiliario donados por la familia del exintendente Leandro Félix Corna. Sala de espera, destinado actualmente como espacio para desarrollo de clases; oficina del jefe, donde se ha realizado un interesante museo. Encomiendas, con más espacios para las disciplinas que se dictan.
Los pacientes trabajos han demandado, además el cambio de instalación eléctrica, reacondicionamiento de salas, pintura, arreglo de paredes y techos para la refuncionalización de todo el lugar.
Y finalmente la iluminación que comprende tanto la fachada e ingreso original desde sector sur del pueblo como el andén, vivienda, juegos infantiles y predio circundante.
Museo del Ferrocarril
Con una balanza del año 1901, año que data el inicio de la estación de trenes de Ucacha con fecha oficializada 28 de noviembre como surgimiento de la localidad, más numerosos elementos, tales como botiquín de época, faroles, caja fuerte, mecanismos de vía libre, telégrafo, teléfono, reloj original, campana, vestimenta, fotografías, libros de registros, entre otros, se conformó el Museo del Ferrocarril Central Argentino en Ucacha.
La inauguración fue en noviembre del año anterior, en oportunidad de los festejos por el 116º aniversario del pueblo. Ton Agabor dice que están realizando gestiones para sumar más elementos. Por ejemplo, ejes con ruedas de vagones que se colocarían en exhibición permanente.
En el lugar podemos encontrar una reseña histórica y numerosas fotografías que documentan las actividades que allí se realizaban cuando la estación era punto central en el desarrollo del pueblo.
Para eso fue importante contar con el aporte del último jefe de la estación, Héctor “Tito” López, quien trabajó desde 1978 hasta su jubilación en 1990.
Tanque de agua
Esta consecuencia no es fortuita sino que se debe al entusiasmo y a la pasión del mencionado Ton Agabor, que ya en el año 2008 había realizado la restauración del tanque de agua del ferrocarril, a 200 metros de la estación y donde los trenes se aprovisionaban. Durante meses se dedicó a recuperar esta construcción que, se supone, data del año 1902.
Respetando la arquitectura original y realizando tareas de albañilería, pintura y detalles en una ardua reconstrucción que dio sus frutos, el tanque tiene los colores originales y cada elemento que lo compone: manga para descargar el agua en los vagones del tren, medidor flotante, roldanas y contrapesos, luz, escalera, muchos de los elementos originales que se han utilizado en su construcción.
Agrega Ton que volverá a pintarlo ya que aparecieron leyendas y grafitis en la estructura. Como dato anecdótico, se sabe que en el interior de la base, de 5 por 4 metros, vivió una familia en los años 20 y luego fue cobijo de los linyeras que deambulaban por la región.
No son pocos los vecinos y quienes regresan a Ucacha para disfrutar del paseo que propone la estación con su museo y biblioteca.
Gustavo Perusia
Con un encomiable esfuerzo del presidente de la Comisión Municipal de Cultura, Ton Agabor, en el 2016 comenzaron las primeras tareas que redundaron, dos años después, en este presente, con un paseo por la historia misma de la localidad.
Fue Agabor quien inició personalmente los trabajos de restablecer aberturas y persianas, techos, pisos, salas, pintando cartelería, pilares y realizando tareas varias a fin de concretar una restauración general impecable. Allí funciona la Casa de la Cultura, con cuatro salas, tres baños y un andén de 100 metros de largo, donde se concretan espectáculos al aire libre y que está disponible para instituciones locales. Son distintas las disciplinas que allí se realizan con la convocatoria de niños, jóvenes y adultos: danzas folclóricas, teatro, arte y manualidades, calado de madera, música, coro y ajedrez.
Cabe agregar que todo trabajo de reacondicionamiento de la estación del ferrocarril respeta su arquitectura original, por lo que se mantienen los tradicionales carteles de farolería, lugar de la secretaría y biblioteca con ejemplares y mobiliario donados por la familia del exintendente Leandro Félix Corna. Sala de espera, destinado actualmente como espacio para desarrollo de clases; oficina del jefe, donde se ha realizado un interesante museo. Encomiendas, con más espacios para las disciplinas que se dictan.
Los pacientes trabajos han demandado, además el cambio de instalación eléctrica, reacondicionamiento de salas, pintura, arreglo de paredes y techos para la refuncionalización de todo el lugar.
Y finalmente la iluminación que comprende tanto la fachada e ingreso original desde sector sur del pueblo como el andén, vivienda, juegos infantiles y predio circundante.
Museo del Ferrocarril
Con una balanza del año 1901, año que data el inicio de la estación de trenes de Ucacha con fecha oficializada 28 de noviembre como surgimiento de la localidad, más numerosos elementos, tales como botiquín de época, faroles, caja fuerte, mecanismos de vía libre, telégrafo, teléfono, reloj original, campana, vestimenta, fotografías, libros de registros, entre otros, se conformó el Museo del Ferrocarril Central Argentino en Ucacha.
La inauguración fue en noviembre del año anterior, en oportunidad de los festejos por el 116º aniversario del pueblo. Ton Agabor dice que están realizando gestiones para sumar más elementos. Por ejemplo, ejes con ruedas de vagones que se colocarían en exhibición permanente.
En el lugar podemos encontrar una reseña histórica y numerosas fotografías que documentan las actividades que allí se realizaban cuando la estación era punto central en el desarrollo del pueblo.
Para eso fue importante contar con el aporte del último jefe de la estación, Héctor “Tito” López, quien trabajó desde 1978 hasta su jubilación en 1990.
Tanque de agua
Esta consecuencia no es fortuita sino que se debe al entusiasmo y a la pasión del mencionado Ton Agabor, que ya en el año 2008 había realizado la restauración del tanque de agua del ferrocarril, a 200 metros de la estación y donde los trenes se aprovisionaban. Durante meses se dedicó a recuperar esta construcción que, se supone, data del año 1902.
Respetando la arquitectura original y realizando tareas de albañilería, pintura y detalles en una ardua reconstrucción que dio sus frutos, el tanque tiene los colores originales y cada elemento que lo compone: manga para descargar el agua en los vagones del tren, medidor flotante, roldanas y contrapesos, luz, escalera, muchos de los elementos originales que se han utilizado en su construcción.
Agrega Ton que volverá a pintarlo ya que aparecieron leyendas y grafitis en la estructura. Como dato anecdótico, se sabe que en el interior de la base, de 5 por 4 metros, vivió una familia en los años 20 y luego fue cobijo de los linyeras que deambulaban por la región.
No son pocos los vecinos y quienes regresan a Ucacha para disfrutar del paseo que propone la estación con su museo y biblioteca.
Gustavo Perusia