Chiarella estuvo en Río Cuarto para reunirse con dirigentes. “Venimos haciendo una recorrida federal que estamos llevando adelante en diferentes provincias junto con Piera Fernández y con todo el equipo del Comité Nacional. A partir de la asunción, que fue el 12 de diciembre del año pasado, empezamos a recorrer las diferentes provincias, a estar cerca de cada comité, de cada afiliado, con el objetivo de movilizar al partido. Entonces, la verdad que estamos muy entusiasmados. Estuvimos en la ciudad capital de Córdoba a mediados de enero. Estuvimos en San Luis, vamos a estar en La Pampa, en la Ciudad de Buenos Aires. Obviamente estuvimos en Santa Fe, hicimos un encuentro el viernes pasado con más de 300 intendentes, con la participación de los cinco gobernadores de manera presencial y también de manera virtual. La verdad que para nosotros este es uno de los objetivos que nos propusimos como conducción del Comité Nacional: estar cerca de cada provincia, de cada comité y también poder movilizar al partido”.
- El sistema de partidos vive una crisis compleja. ¿Qué necesita el radicalismo para iniciar un proceso de reconstrucción?
- Nosotros obviamente creemos en los partidos políticos y el radicalismo tiene una fuerte presencia territorial. En cada ciudad de la Argentina donde vas, tenés un comité y tenés un militante radical que está dispuesto a defender la bandera de nuestro partido. Tenemos más de 500 intendentes a lo largo y a lo ancho de la Argentina, cientos y miles de concejales, legisladores que todos los días nos levantamos para pensar y para trabajar en cómo resolvemos los problemas cotidianos de la gente. Nuestros cinco gobernadores, vicegobernadores, legisladores provinciales y legisladores nacionales están en la misma senda. El radicalismo es un partido que demuestra todos los días que es un partido de gobierno, que es un partido de poder y que ese gobierno y ese poder se traducen en cómo le resolvemos los problemas cotidianos a la gente.
- ¿Desde ahí debe reconstruirse? ¿Desde ese trabajo en lo cotidiano?
- No solamente desde la cotidianeidad, sino que también es desde la gestión, desde el trabajo, que es el trabajo que hacen también todos los militantes universitarios que llevan adelante todos los días su militancia, los rectores de la universidad. Cuando vos ves dónde está el radicalismo, el radicalismo está en ese lugar donde hace que las cosas sucedan, en ese lugar donde se resuelven los problemas, en ese lugar en donde está el vínculo cercano y cotidiano con la gente. Entonces, desde ese lugar tenemos que poder trabajar con unidad, con solidaridad, para poder llevar adelante un proceso de entendimiento y un proceso en donde le pueda mostrar a la ciudadanía todo lo que hacemos. Estamos hablando de hechos concretos. Cuando gobernamos, lo hacemos con eficiencia, porque no gastamos más de lo que se recauda. Cuando gobernamos, lo hacemos con coraje.
- Más allá de esas acciones concretas y las gestiones, ¿qué representa hoy el radicalismo?
- En este debate que vive hoy la sociedad, yo creo que lo que se está debatiendo y que el gobierno nacional también plantea es: ¿cuál es el rol del Estado? ¿Y cuál es el rol de la política? Porque, en definitiva, lo que se intenta instalar es un discurso de antipolítica. ¿Cuál es el rol del estado? Bueno, el rol del estado nosotros sabemos muy bien cuál es ese rol que tiene que cumplir el Estado, porque lo demostramos todos los días. No es ni el Estado presente, bobo y corrupto que tuvimos durante mucho tiempo ni tampoco es el Estado ausente que te suelta la mano y te deja solo. Nosotros creemos en un Estado eficiente y en un Estado humano, porque detrás de cada acción y de cada política que llevamos adelante, entendemos y sabemos y estamos convencidos de lo que hacemos, porque detrás de cada política pública hay una familia, hay un trabajador, hay un estudiante, un emprendedor. Hay alguien a quien nosotros podemos mirar a los ojos. Y eso es el radicalismo. Es la honestidad, es la eficiencia, es la humanidad. Somos un partido humanista, donde para nosotros lo importante son las personas, donde ponemos en el centro a las personas.
- ¿Y cómo ves las contradicciones de posicionamientos que hay entre aquellos radicales que están más inclinados a apoyar al gobierno de Javier Milei y aquellos que tienen un discurso más parecido al que tenés vos? Esa tensión, esa contradicción evidente, ¿se tiene que resolver en algún momento o son posiciones que pueden coexistir?
- Obviamente, como en todo partido, tenés diferentes miradas. Y si hay algo que ha caracterizado al radicalismo es su pluralidad. No es de ahora, es de siempre. Entonces, ahora creo que lo importante ante la pregunta sobre si pueden coexistir las dos miradas, tenemos que decir que sí. Porque en los hechos concretos y en las acciones cotidianas representamos lo mismo. ¿Qué es esto que te estoy diciendo? Representamos un Estado eficiente y un Estado humano. Porque en definitiva lo que se pone en discusión es cuál es el rol del Estado y nosotros que aspiramos a gobiernos municipales, provinciales y gobiernos nacionales, lo que vamos a hacer es administrar el Estado. Entonces no podemos no hablar del Estado. Lo que vamos a establecer es cuál es el rol que queremos que cumpla ese Estado. Y en ese sentido creo que hay dos cuestiones, que hay discusiones que son ideológicas y hay discusiones que no son ideológicas, que son de sentido común. Y te voy a dar algunos ejemplos. Gastar menos de lo que se recauda, ¿es ideológico? No, solo creemos que es sentido común. Como en tu familia, en tu casa, en un cualquier empresa, vos gastás menos de lo que se recauda para poder subsistir y para no fundirte. Bueno, en el Estado tiene que ser lo mismo.
Que un preso no pueda estar organizando un delito desde la cárcel, no es una discusión ideológica. Todos estamos de acuerdo en que los presos adentro de la cárcel no pueden tener celulares para delinquir. Eso es sentido común. ¿Es ideológico que el Estado acompañe el crecimiento del sector productivo? Nosotros creemos que es la posibilidad de definir cómo el Estado se para ante una cuestión muy importante. Además, para nosotros sí es ideológico defender la educación pública, defender la salud pública, defender la cultura. Eso sí es ideológico, sin ninguna duda. Hay discusiones que no son ideológicas, que son de sentido común y hay otras que deberían ser de sentido común, pero que han pasado a ser ideológicas. Nosotros en ese debate nos paramos muy claramente y muy firmemente. Defendemos la educación pública, defendemos la cultura y defendemos la salud pública. ¿Por qué? Porque le hace bien a la gente, porque transforma la vida de la gente.
- Te preguntaba el tema de la coexistencia porque, por ejemplo, en Córdoba venimos de una situación muy reciente en la que el radicalismo no encontró herramientas para discernir esas diferencias y terminó en un quiebre. De Loredo no participó, Ramón Mestre fue con la lista 3 y obtuvo un muy mal resultado. ¿Vos pensás que tienen que buscar instrumentos, formas de que si hay esas contradicciones internas no terminen en quiebres electorales?
- Creo que hay buscar la manera en la cual podamos representar mejor a la sociedad y también creo que hoy hablar del 2027 es poner el carro delante del caballo. Nosotros hoy tenemos un año de trabajo, de hacer esto que estamos haciendo, recorriendo el país. ¿Cómo podemos debatir y definir cuál el futuro del partido si no nos encontramos, si no abrimos los comités para debatir puertas hacia dentro del comité? Lo que sí creo que tenemos que hacer desde el radicalismo es, de puertas hacia afuera del radicalismo, dejar de hablar de la rosca, dejar de hablar de la interna y hablar de los problemas reales de la gente. Lo que pasa puertas hacia adentro del partido, no le interesa a nadie, es un problema del partido y es normal que al vecino no le importe.
- ¿Cómo ves una construcción como Provincias Unidas, donde están Llaryora y Pullaro?
- Creo que es una construcción que plantea una alternativa a los extremos. Sin dudas es una construcción que participó de un proceso electoral y de acá en adelante tendrá que ver cómo sigue construyéndose. Hoy, en mi rol como presidente de la Unión Cívica Radical, del Comité Nacional, tengo que representar a todos los radicales. A los que están en Provincias Unidas, a los que no están en Provincias Unidas, a los que piensan de una manera y a lo que piensan de otra.
- ¿Qué opinas del gobierno de Milei?
- Es un gobierno que tiene algunas cosas positivas y otras cosas que no nos gustan y que no estamos de acuerdo. Ahora, creo que nosotros debemos definir qué venimos a aportar. Y venimos a aportar sentido común. ¿Hicieron todo bien? No. ¿Hicieron todo mal? No. Hay cosas en lo que todos debemos estar de acuerdo: no se debe gastar más de lo que se recauda. Bueno, nos parece bien. Ahora, ¿en qué no estamos de acuerdo? Bueno, no estamos de acuerdo en que se desfinancie la educación pública y la universidad pública. No estamos de acuerdo en las formas. Nosotros no creemos en las agresiones, no creemos en que esa sea una manera de construir consensos. Los países que se desarrollaron lo hicieron en base a consensos. Lo hicieron en base a definir cuáles son las políticas que nos trascienden como gestión y nosotros creemos en eso, lo hacemos cada vez que gobernamos. Yo como intendente no pienso solamente en mi próxima elección y en la próxima gestión.
- Parecen difíciles los consensos hoy.
- Los países que crecieron se pusieron de acuerdo y plantearon políticas que trascienden a un gobierno. Y no estamos hablando de Noruega, de Finlandia. Estamos hablando de Uruguay, de Brasil, de Chile, de Paraguay. Generan políticas. Ahora, un país no va a crecer y no se va a desarrollar si no hay infraestructura. Entonces, ante el hecho de que no haya inversión en infraestructura, nosotros decimos que está mal. No compartimos esta mirada. Creemos que el motor del desarrollo de cualquier sociedad es la educación, es la cultura. Pero tampoco queremos ni rutas choreadas, como era antes, ni rutas abandonadas, como es ahora. Tampoco nos gusta un modelo económico donde la apertura indiscriminada de las importaciones afecta y le pega directamente al empleo.