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La UCR Departamental manifestó su preocupación por la situación sanitaria en la región

El presidente de la UCR Departamental, José Luis Beltramone, sostuvo que se viven días de angustia en muchas de las comunidades del departamento Río Cuarto. Tanto por el colapso sanitario que está generando la pandemia como por el fallecimiento de personas reconocidas en cada una de las poblaciones.

“Tenemos el reciente deceso del intendente de Sampacho, Flavio Juárez; el del esposo de la intendente de Coronel Moldes y ahora el hermano del intendente Ricardo Reynoso, quien es también presidente de la comunidad Regional”, expresó el intendente de La Cautiva.

“Este es un tema al que debemos prestarle mucha atención y así lo estamos haciendo desde cada una de las localidades donde gobierna el radicalismo. Nos estamos reuniendo semanalmente vía Zoom y así tratamos de diferentes maneras, como podemos, aportar algo a la situación imperante”, explicó.

Asimismo, analizó que el avance de los casos de Covid obligará a los intendentes a priorizar la mayoría de los esfuerzos en las gestiones para destinarlos a la salud.

Beltramone recordó que han sido muchos los pueblos que vienen readecuando sus centros sanitarios a los fines de permitir una atención acorde a la gravedad de la situación, “siempre intentando aliviar a la ciudad, que es donde se absorbe la mayoría de los pacientes”.

Por otra parte, advirtió que otra de las grandes preocupaciones que castigan a las economías regionales es el cierre de las exportaciones.

La UCR Departamental extendió un escrito en el que da cuenta: “Las autoridades partidarias del Departamento Río Cuarto alzan su voz ante el irracional e inconstitucional decreto presidencial, que establece la prohibición de exportar carnes por el lapso de treinta días. Medida que afecta singularmente a los productores de nuestro departamento”.

Y se agregó que “daño en múltiples facetas causa este desatino presidencial”, ya que “repercute negativamente en la imagen de la Nación, como proveedor confiable del producto; daño que ha de permanecer en el tiempo por mucho mayor tiempo que el del propio mandato del Ejecutivo nacional. El daño ya ha sido cometido, aún, si se levantara la medida que se impugna. Prohibir exportar carne es negar la propia historia argentina, pese a que su participación actual en el porcentaje de las exportaciones haya disminuido. Pero es relevante a la hora de generar auténticas divisas, que tanto se necesitan. Nuestro gran desafío es identificar las necesidades actuales y generar políticas que permitan mejorar las realidades del departamento”.