La UCR no tendrá internas y se abre la puerta a un frente con el mileísmo
El Congreso partidario desactivó la elección prevista para el 3 de agosto y autorizó a Marcos Ferrer, presidente de la UCR, a negociar alianzas. La Libertad Avanza, la principal opción. Duros cuestionamientos de la oposición
En un clima tenso, el radicalismo decidió finalmente cancelar las internas previstas para el 3 de agosto y habilitar al presidente del partido, Marcos Ferrer, a que negocie alianzas electorales para las legislativas de octubre. El Congreso partidario sesionó de manera virtual hasta la madrugada de ayer y, finalmente, por una amplia mayoría de 75 a 31 se impuso la postura del oficialismo, que responde al diputado Rodrigo De Loredo.
Ahora, el titular de la UCR Córdoba podrá cerrar acuerdos electorales y se especula con la posibilidad de que se conforme un frente con La Libertad de Avanza de Javier Milei. Tampoco es una alternativa sencilla porque el sector libertario que responde a Karina Milei viene proclamando que en Córdoba pretenden llevar “candidatos puros”.
El mandato que lleva Ferrer es que el radicalismo debe tener el primer lugar en la lista, una exigencia difícil de cumplir. “No van a aceptar en La Libertad Avanza. La expectativa real es que el radicalismo tenga el 3 en la lista”, indicó una fuente partidaria.
Los sectores críticos a la conducción, encabezados por Ramón Mestre y Dante Rossi, habían presentado listas el viernes para participar de la interna del 3 de agosto; sin embargo, la elección fue desactivada. Mestre hizo ayer una presentación judicial pero los tiempos apremian porque el 7 de agosto hay que presentar las alianzas para las elecciones de octubre.
Mestre, exintendente de Córdoba, manifestó en las redes su rechazo a la postura del partido. “Las autoridades de la UCR de Córdoba siempre tuvieron algo muy en claro: representar a un sector interno del partido y dejar de cumplir un rol institucional. Siempre tuvieron un solo objetivo: arrastrar al radicalismo de Córdoba a una alianza con La Libertad Avanza. Lo hicieron muy de a poco. Desde el Congreso Nacional y a través de sus portavoces locales, Rodrigo de Loredo y Marcos Ferrer, empezaron dando señales públicas de apoyo a Javier Milei”; señaló el exintendente de Córdoba.
Y acusó a Ferrer y De Loredo de dilatar los tiempos para negar la interna. “Hicieron trampa en el Congreso (...)Eligieron no escuchar e intentaron por derecha a izquierda que los radicales les firmaran un cheque en blanco que les allanara el camino para asegurarse lugares en las ilstas libertarias. Nunca seremos cómplices de la entrega que están haciendo del radicalismo de Córdoba”, declaró.
Dante Rossi, por su parte, indicó que el Congreso puso en marcha la alianza con el mileísmo. “Facultaron al presidente del Partido a avanzar con alianzas sin descartar a LLA. Van a acompañar el veto presidencial al aumento jubilatorio y la emergencia en discapacidad como prueba de fidelidad. Van a capitular con LLAantes del 7 de agosto. La UCR no tiene nada que ver con quienes tratan de enemigos a los que piensan distinto, ni con los que organizan derechas fest para dividir más a los argentinos, armando paneles que llaman a odiar más a los periodistas. Está en el ADN del radicalismo la defensa de nuestros afiliados, de las personas con discapacidad, de la educación pública, del Garrahan, de las pymes y de los que más sufren la crisis”, planteó el legislador provincial.
Por su parte, Marcos Curletto, presidente del Comité Circuito Centro, indicó que hay riesgo de ruptura a partir de lo que votó el Congreso. “El radicalismo tenía la oportunidad de redefinir su identidad ante el electorado. Lamentablemente, de manera desprolija el Congreso partidario definió darle un cheque en blanco a Ferrer para fijar el esquema de alianzas. Incluso, ni siquiera tiene necesidad de hacer refrendar el acuerdo posteriormente. Todos sabemos que los gestos de De Loredo apuntan a concretar una alianza con La Libertad Avanza”, indicó Curletto.
Ahora, Ferrer tiene hasta el 7 de agosto para negociar la posibilidad de un acuerdo con otras fuerzas políticas. El principal objetivo es el mileísmo. Lo que no está definido es en qué condiciones se produciría ese acuerdo y qué haría el radicalismo en caso de que no se produzca.