La defensa del presidente Donald Trump retomó ayer sus argumentos en el juicio político que realiza el Senado de Estados Unidos, una sesión teñida por la filtración de una parte del futuro libro del exasesor de Seguridad Nacional, John Bolton, que desató renovados pedidos -de legisladores de ambos partidos- para citarlo como testigo, algo que la Casa Blanca y el liderazgo republicano rechazan.
El diario The New York Times publicó que un borrador del libro de Bolton, actualmente bajo revisión de la Casa Blanca, confirmaba la denuncia con la que la oposición aprobó el inicio de un juicio político: el exasesor escuchó a Trump decir que quería mantener congelados fondos de ayuda militar a Ucrania hasta que anunciara que investigaría por corrupción a su posible rival electoral en noviembre próximo, el ex vicepresidente y dirigente demócrata Joe Biden.
Ayer, antes que comenzara la sesión en el Senado, Trump desmintió la noticia.
"Nunca le dije a Bolton que la ayuda a Ucrania estuviera vinculada a las investigaciones a los demócratas, incluyendo a los Biden", aseguró en Twitter y acusó a su exasesor de intentar "vender un libro".
Pese a la desmentida, la filtración del Times alimentó aún más la tensión que domina el juicio político.