Una clínica dental temporaria adaptada a una casa de alquiler
La selección de los materiales fue clave en la intervención encomendada por los profesionales de la odontología que decidieron montar su propia clínica en una casa alquilada para tal fin, con la condicionante de que todo pudiera ser removido en momentos en que se cumpla el plazo del contrato inmobiliario para ser devuelto el inmueble en el mismo estado en el que fue recibido.
A ése desafío se sumaron otras premisas de diseño orientadas a la creación de una clínica con mucha personalidad, elegante y confortable, tanto para el cliente como para los profesionales que allí se desempeñaran.
La propuesta fue llevada a cabo por la diseñadora integral Iris Elianne Rojas Pérez, quien comparte su estudio con el cabrerense Juan Pablo Ribotta, y ejecutada en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.
En la ocasión, fueron encomendados a adaptar los espacios internos de la casa alquilada para dar lugar a una recepción que a la vez pueda convertirse en sala de conferencias cuando fuera necesario, más otros cuatro consultorios con el equipamiento, el mobiliario y los servicios correspondientes que requiere un profesional de la odontología.
“La casa se encontraba en buenas condiciones. Previamente allí funcionaron oficinas así que para adaptarla a consultorio dental tuvimos que realizarle instalaciones hídricas y para el equipamiento específico. Todas estas instalaciones se hicieron de manera externa a los muros, con uso de mangueras y se taparon con molduras tipo cable canal, las cuales se pudieron disimular con los muebles”, explicó Iris Rojas a Puntal ADC.
Para añadir: “La decisión de instalar el centro odontológico en una casa alquilada corresponde totalmente al cliente. Ellos ya trabajaban en otro consultorio y tomaron la decisión de abrir su propia clínica y el inmueble que encontraron para alquilar reunía las dimensiones y la ubicación que buscaban”.
Materiales removibles
La diseñadora integral comenta que para la realización del proyecto fue necesaria una correcta a planificación del uso de los materiales. “Teníamos que pensar en materiales que fueran fácil de ser retirados en el momento en que se devolviera el inmueble. Por ejemplo, el porcelanato de la pared se colocó con una silicona especial para que sostenga el peso y ese material solo se usó en una pared para aportar elegancia a la recepción, como uno de los detalles requeridos por el cliente”, señala la profesional.
Y agrega: “Luego se incorporaron espejos, el detalle de los paneles ripados que se fijados con cinta doble contacto y silicona, lo que igual será de fácil de remover. Todos los detalles de iluminación son sobrepuestos así que en el futuro será solo cuestión de retirar”.
La instalación
Así, respecto de los materiales, se implementó vidrio, espejos, panel de ripado prefabricado y perfil de aluminio para detalles de iluminación, todos instalados sin dañar los cerramientos originales del inmueble.
“Fueron instalados de tal manera que al momento de retirar solo se dañará la pintura y la masa acrílica, por lo que bastará con solo pintarla de nuevo para recuperar su estado original”, explica Rojas. Asimismo, se estima que los inquilinos extenderán el plazo del alquiler hasta tanto puedan recuperar la inversión inicial que les significó ocupar y acondicionar el inmueble.
“En este proyecto jugamos mucho con la iluminación, con esos pequeños detalles en paredes cerca de los espejos, que invitan a mostrar una sonrisa al paciente. Y también se destaca la combinación de luz cálida en sectores tales como la recepción y el pasillo que aporta calidez al espacio, mientras que se optó por luz blanca para las áreas de trabajo”, sintetizó la diseñadora.
Javier Borghi