El espectacular vuelco se registró antes de las 9.30 de ayer, cuando el Renault Sandero guiado por Marcela Elizabeth Rivarola, de 44 años, oriunda de la localidad sanluiseña de La Toma, se salió de la ruta y dio varios tumbos.
El accidente fue a la altura del kilómetro 675 de la autovía Juan B. Bustos.
Los peritajes que se realizaron en el lugar permitirían determinar las causas del lamentable suceso.
Se especula que el vuelco se podría haber registrado por una brusca maniobra de la conductora al intentar atender una llamada telefónica o por la velocidad que llevaba.
La mujer se desplazaba de sur a norte y fue restacada por bomberos de Berrotarán con signos vitales.
Fue trasladada hasta el hospital de Berrotarán, donde falleció cuando era asistida, se informó desde la Unidad Departamental.
El primero
En menos de una semana, en proximidades de Berrotarán la ruta se cobró tres víctimas. En la madrugada del domingo último se produjo un grave accidente, con dos jóvenes de 29 años fallecidos.
En el acceso sur a la localidad se registró el fatal accidente cuando una Ford Ecosport se salió de la ruta y terminó impactando contra dos árboles y dio un tumbo.
Los jóvenes, oriundos de Almafuerte, fallecieron en el lugar del siniestro.
A los accidentes fatales hay que sumar los constantes vuelcos o despistes de automóviles que se registran casi a diario por la traza entre nuestra ciudad y la capital provincial.
A raíz de los constantes accidentes, desde Caminos de las Sierras -concesionaria del peaje- se instrumentó una serie de medidas para garantizar la seguridad vial en la autovía.
Se han mejorado las señales viales y también la iluminación de los accesos a cada una de las poblaciones. Además, son mayores los controles de la Policía Caminera para garantizar que los automovilistas no superen el límite de 110 kilómetros por hora.
La autovía impidió los choques frontales, pero incrementó los accidentes por vuelcos o despistes por distracción o relajamiento de los conductores.
Redacción Puntal