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Una posibilidad remota

El abogado de Michael Cohen, Lanny Davis, no dudó en afirmar que Donald Trump "cometió un delito".

 "Si no fuera presidente, claramente sería acusado y encarcelado por ese delito", dijo en CBS News.

 Pero eso es poco probable, ya que desde 2000 el Departamento de Justicia ha establecido que un Presidente en ejercicio es "inmune" a una acusación y a un posterior proceso penal.

  Y aunque el Presidente en teoría podría ser acusado, sigue siendo una posibilidad remota en un Congreso dominado por los republicanos, donde incluso la oposición demócrata ha insistido en que la investigación del fiscal Robert Mueller debe llegar a su fin.

  Sin embargo, la colaboración de Cohen con la fiscalía puede complicar las cosas para Trump, en particular, como anticipó Davis, por lo que puede aportar a Mueller sobre los esfuerzos de manipulación electoral.

  "Este puede ser el comienzo de tiempos muy difíciles", señaló el exconsejero de la Casa Blanca Bob Bauer, citando una colaboración de un testigo similar durante la presidencia de Richard Nixon, quien renunció antes de ser destituido tras un juicio político por el caso Watergate. 

 La Casa Blanca dijo que a Trump no le preocupa "en absoluto" que Cohen pudiera implicar al Presidente al cooperar con Mueller. 

  "Sabe que no hizo nada malo y que no hubo colusión con Rusia", dijo la portavoz Sarah Sanders. 

  Cohen y Manafort enfrentan penas de prisión por procesos surgidos de la investigación de Mueller sobre la posible connivencia entre el equipo de campaña de Trump y Moscú. 

 Pero ninguno de los casos implica colusión con Rusia, algo que Trump destacó, insistiendo en que todo es una "caza de brujas".