Río Cuarto
Una vez finalizada, la UTE se hará cargo de su operatividad por un lapso de 6 meses
Luego el proceso quedará a cargo del Emos. Estiman que estará terminada a fin de año.
Una vez concluida la obra de la nueva Planta Cloacal, que se prevé que será a fin de año, la UTE Martínez Lumello-Hidroconst se encargará de su operatividad durante un lapso de seis meses.
Transcurrido ese tiempo, dicha cuestión pasará a manos del Emos.
La nueva estación depuradora demanda una inversión de $ 305 millones y servirá para que los líquidos cloacales no lleguen crudos al río Cuarto.
La actual se encuentra colapsada dado que data del año 1930 y requiere de una reconversión.
La planta está ubicada en el sureste de la ciudad, camino a La Gilda.
La construcción se basa en el sistema tradicional de piletas de sedimentación.
Se trata de lechos percoladores pero con una tecnología de punta consistente en los llamados barros activados con aireación extendida.
Durante este proceso, se dejó de lado el método de las lagunas facultativas.
En materia de financiamiento, la Nación aporta el 67 por ciento de los fondos; mientras que la Provincia, el 33 por ciento restante.
Pese a la crisis, el ritmo de obra se ha mantenido en estos meses, lo que ha permitido que el emprendimiento tenga hoy un avance del orden del 90 por ciento.
Paralelamente, se encuentra en funcionamiento el plan de mitigación solicitado por la Justicia para aminorar los efectos contaminantes en el río Cuarto.
Es que la contaminación no sólo afecta a Río Cuarto sino también a poblaciones vecinas que se levantan a orillas del río Chocancharava.
Hoy la actual planta sólo trata el 5 por ciento de los efluentes.
Su vida útil está calculada hasta el año 2040. Pero, como se podrá ampliar, ahora tendrá una durabilidad de 50 años.
Transcurrido ese tiempo, dicha cuestión pasará a manos del Emos.
La nueva estación depuradora demanda una inversión de $ 305 millones y servirá para que los líquidos cloacales no lleguen crudos al río Cuarto.
La actual se encuentra colapsada dado que data del año 1930 y requiere de una reconversión.
La planta está ubicada en el sureste de la ciudad, camino a La Gilda.
La construcción se basa en el sistema tradicional de piletas de sedimentación.
Se trata de lechos percoladores pero con una tecnología de punta consistente en los llamados barros activados con aireación extendida.
Durante este proceso, se dejó de lado el método de las lagunas facultativas.
En materia de financiamiento, la Nación aporta el 67 por ciento de los fondos; mientras que la Provincia, el 33 por ciento restante.
Pese a la crisis, el ritmo de obra se ha mantenido en estos meses, lo que ha permitido que el emprendimiento tenga hoy un avance del orden del 90 por ciento.
Paralelamente, se encuentra en funcionamiento el plan de mitigación solicitado por la Justicia para aminorar los efectos contaminantes en el río Cuarto.
Es que la contaminación no sólo afecta a Río Cuarto sino también a poblaciones vecinas que se levantan a orillas del río Chocancharava.
Hoy la actual planta sólo trata el 5 por ciento de los efluentes.
Su vida útil está calculada hasta el año 2040. Pero, como se podrá ampliar, ahora tendrá una durabilidad de 50 años.