Beguet fue autor de un aberrante crimen en el que violó y torturó a una mujer de 60 años, pero fue sobreseído por la Justicia al considerarlo inimputable. No obstante, desde la casa de altos estudios dicen no tener medios como para impedirle estudiar.
En una sesión en la que se hicieron presentes referentes de numerosas organizaciones y la misma hija de la víctima de Beguet, Luciana Rodríguez, se presentaron los hechos ocurridos en la mesa de examen el jueves pasado y los manifestantes pidieron que se tomen medidas para impedirle el acceso al título.
Por su parte, el decano de la Facultad de Agronomía y Veterinaria, Sergio González, quien había recibido la semana pasada a Rodríguez, presentó un informe que la hija de la víctima le hizo llegar con argumentos de por qué no se le debía tomar el examen a Beguet. Señaló que a partir de lo hablado, inició una investigación sumaria sobre los hechos (con la resolución 307, expediente 130228 de la Facultad). “Excede mis funciones lo ocurrido, por lo que informo la situación y dejo a criterio de la institución si amerita avanzar sobre estas medidas”, sostuvo el decano.
Por su parte, el rector Roberto Rovere aseguró a los presentes: “Me preocupan los hechos pero es injusto considerar cómplice a la Universidad de estos hechos, porque no tenemos potestad, y sí tenemos la obligación de garantizar el libre acceso a la educación, incluso a un condenado”, indicó.
Además, el rector hizo referencia a los talleres y cursos que se dictan dentro de unidades penitenciarias para que los internos realicen sus estudios. “Son alumnos que reciben el título independientemente del delito que hayan cometido”, indicó.
Ante la pregunta de los consejeros estudiantiles sobre a quién se investigará en el sumario, tanto González como Rovere explicaron que será a todas las partes intervinientes en los hechos ocurridos la semana pasada. Incluso se solicitó a Rodríguez que acerque información sobre la causa para incorporar al expediente. “Nosotros no podemos pedir a Río Tercero los documentos de la investigación porque no somos parte, ya lo hemos solicitado y nos han dado una respuesta negativa”, señaló el rector de la Universidad.
Entre quienes pidieron el uso de la palabra estuvo la docente y ex concejala por el partido Respeto Gimena Segre, quien solicitó que se le exija a Beguet un apto psicofísico para rendir, así como se les pide a los profesores antes de ejercer. “Son de público conocimiento los hechos por los que se juzgó a esta persona, y esta Universidad le dará un título que lo habilitará a usar drogas: psicofármacos y eutanásicas”, dijo y preguntó: “¿No tienen la potestad de pedir esa autorización para que estudie?”.
A su momento, la hija de la mujer que fue víctima de los abusos de Beguet, sostuvo: “El delito está totalmente comprobado, pero él no está cumpliendo con una condena; no sólo que mi madre no tuvo justicia por lo que le pasó sino que esa persona fue considerada inimputable y sabe muy bien lo que hace”.
Les pidió a los miembros del Consejo Superior “que esta persona no tenga título porque puede poner en riesgo a muchas otras personas; ¿qué certeza tienen de que no volverá a actuar como lo hizo con mi madre?”, preguntó Rodríguez.
“Entiendo lo que plantean como facultades de la Justicia, pero soy la hija de la víctima y voy a luchar hasta las últimas instancias, sé que ustedes harían lo mismo”, concluyó.
Posibles respuestas
Quien dio posibles respuestas a los pedidos de los manifestantes fue el consejero Claudio Demo, quien presentó dos proyectos que fueron pasados a comisión y solicitó que se reglamente un instrumento para poner una traba pensando en posibles futuros casos similares al de Beguet. Como alternativa planteó la posibilidad de entregar un título diferenciado, que no autorice al egresado a algunas prácticas de su profesión.
En tanto, las propuestas que ingresó consistieron en un proyecto de la agrupación Mumala, por la que solicitaron un trabajo transversal sobre la problemática de la violencia de género en las carreras universitarias, y una iniciativa propia, donde propuso que todo estudiante que tenga antecedentes de violencia sexual deba contar con un tutor para que no corran riesgos las personas que conviven con éste.