Preocupación en la Universidad por la demora de fondos nacionales
El atraso en el giro de 44 millones de pesos fue uno de los temas centrales en el Consejo Superior de ayer. Además esperan otros $ 14 millones para programas que se están ejecutando
La demora en el envío de fondos correspondientes a gastos de funcionamiento para la Universidad Nacional alertó a la comunidad de la casa de altos estudios, que ayer expuso su preocupación por el impacto que tendría en las diferentes actividades previstas para el año en caso de que los recursos sigan sin llegar.
En la primera sesión del año del Consejo Superior el tema ocupó buena parte de la agenda y fue el rector Roberto Rovere el encargado de informar al cuerpo integrado por todos los claustros y los decanos de las cinco facultades la delicada situación de las cuentas.
Allí Rovere hizo un repaso de los datos que se publicaron en la edición de ayer y que daban cuenta de una deuda acumulada de 44 millones de pesos correspondientes a los meses de noviembre, diciembre, enero y febrero. Pero además se agregó que hay retrasos también en el giro de recursos correspondientes a programas que se están ejecutando y que suman otros 14 millones de pesos.
Junto al secretario de Economía, José Luis Tobares, el titular de la casa de altos estudios remarcó “la preocupación” por la falta de respuestas a los planteos realizados por los fondos.
En el mismo sentido se manifestaron ayer el secretario general de la Asociación Gremial Docente, Guillermo Ashworth, y el presidente de la Federación Universitaria, Mariano Llobell.
El dirigente de los docentes remarcó que “es muy preocupante lo que está ocurriendo y es un síntoma de lo que ocurre con la educación en general. Esto es absolutamente anormal y creemos que es también fruto del fenomenal desorden financiero que tiene el Gobierno”, indicó el dirigente gremial.
Pero además, consideró que “el Gobierno claramente tiene prioridades. Lo que no se sabe bien qué pasa es con los recursos que administra porque aplicó un brutal ajuste, se endeuda en grandes volúmenes de dólares y sigue teniendo el mismo déficit fiscal o peor que el que encontró”, subrayó Ashworth.
Por su parte, el dirigente estudiantil precisó: “La situación es preocupante y creemos que esto se hace para ir viendo y midiendo la reacción de las universidades y los rectores. Yo no lo separaría de lo que ocurrió el año pasado con la discrecionalidad en el reparto de recursos a las universidades, donde la de Río Cuarto fue discriminada”, recordó Llobell.
El presidente de la Furc puntualizó además: “Venimos de participar de un encuentro de estudiantes de universidades y compartimos con otros representantes de las universidades y la sensación es que este año el ajuste se dará con ahogo económico a las instituciones del nivel superior”.
Por último, tanto Ashworth como Llobell recordaron las declaraciones del rector Rovere del mes pasado en las que había manifestado que el presupuesto permitía anticipar un año con recursos suficientes. “Claramente una cosa es lo que se promete y otra lo que terminan mandando. Esperemos que los recursos empiecen a llegar, pero las dificultades y las problemáticas que generan estos retrasos no van a desaparecer”, aseguró el secretario general de los docentes universitarios.
En la primera sesión del año del Consejo Superior el tema ocupó buena parte de la agenda y fue el rector Roberto Rovere el encargado de informar al cuerpo integrado por todos los claustros y los decanos de las cinco facultades la delicada situación de las cuentas.
Allí Rovere hizo un repaso de los datos que se publicaron en la edición de ayer y que daban cuenta de una deuda acumulada de 44 millones de pesos correspondientes a los meses de noviembre, diciembre, enero y febrero. Pero además se agregó que hay retrasos también en el giro de recursos correspondientes a programas que se están ejecutando y que suman otros 14 millones de pesos.
Junto al secretario de Economía, José Luis Tobares, el titular de la casa de altos estudios remarcó “la preocupación” por la falta de respuestas a los planteos realizados por los fondos.
En el mismo sentido se manifestaron ayer el secretario general de la Asociación Gremial Docente, Guillermo Ashworth, y el presidente de la Federación Universitaria, Mariano Llobell.
El dirigente de los docentes remarcó que “es muy preocupante lo que está ocurriendo y es un síntoma de lo que ocurre con la educación en general. Esto es absolutamente anormal y creemos que es también fruto del fenomenal desorden financiero que tiene el Gobierno”, indicó el dirigente gremial.
Pero además, consideró que “el Gobierno claramente tiene prioridades. Lo que no se sabe bien qué pasa es con los recursos que administra porque aplicó un brutal ajuste, se endeuda en grandes volúmenes de dólares y sigue teniendo el mismo déficit fiscal o peor que el que encontró”, subrayó Ashworth.
Por su parte, el dirigente estudiantil precisó: “La situación es preocupante y creemos que esto se hace para ir viendo y midiendo la reacción de las universidades y los rectores. Yo no lo separaría de lo que ocurrió el año pasado con la discrecionalidad en el reparto de recursos a las universidades, donde la de Río Cuarto fue discriminada”, recordó Llobell.
El presidente de la Furc puntualizó además: “Venimos de participar de un encuentro de estudiantes de universidades y compartimos con otros representantes de las universidades y la sensación es que este año el ajuste se dará con ahogo económico a las instituciones del nivel superior”.
Por último, tanto Ashworth como Llobell recordaron las declaraciones del rector Rovere del mes pasado en las que había manifestado que el presupuesto permitía anticipar un año con recursos suficientes. “Claramente una cosa es lo que se promete y otra lo que terminan mandando. Esperemos que los recursos empiecen a llegar, pero las dificultades y las problemáticas que generan estos retrasos no van a desaparecer”, aseguró el secretario general de los docentes universitarios.