De esta manera, Raúl Gastaldo, montañista y coordinador del área de Deportes, comenzó a organizar esta primera experiencia junto con la Lic. Sandra Pairetti, del área de Discapacidad del Municipio. Se plantearon entonces algunas dudas en cuanto a las características de la travesía de montaña y se puso la mira en Cerro Blanco de Alpa Corral, un lugar de baja a media dificultad. Se habló con los familiares de los integrantes del área para contarles el proyecto y se mostraron entusiasmados con la propuesta, por lo que comenzaron a ultimar detalles en los preparativos.
La delegación, integrada por unas 26 personas de diferentes edades, arribó a Alpa Corral el día 2 de diciembre y el 4 fue el ascenso exitoso al cerro, sin ningún tipo de inconvenientes.
Un detalle fue que el grupo también tuvo el acompañamiento de Carlos Mariuoni, quien integra la agrupación de montañistas huinquense Leo Rasnik, el cual cuenta con una nutrida experiencia en ascensos.
Consultado sobre el viaje, Gastaldo señaló que “fue una experiencia diferente, muy linda”.
“Los grupos eran distintos, había que subir y luego bajar para ayudar a los demás. Dimos el primer pasito y ahora vamos por más”, aseguró sonriendo y agregó: “Hace mucho que hacemos esto con el grupo de Leo Rasnik, pero esta vez fue especial. Decimos que cada cumbre tiene un sabor distinto, nos vinimos llenos de energía”.
A su vez, insistió en que la clave del éxito fue trabajar en equipo. “Cada uno ayudaba al otro para que no se quedara atrás y, si había que volver a buscar a algún rezagado, se hacía. Fuimos un gran equipo”, dijo emocionado Gastaldo.
A medida que iban pasando las horas los chicos estaban cada vez más ansiosos porque querían subir al cerro, demostrar que ellos podían.
Por su parte, la coordinadora del área de Discapacidad, Sandra Pairetti, precisó: “Yo no lo podía creer, todos pudimos hacer cumbre. Fue una experiencia maravillosa, es el primer paso para otros retos y es el mensaje de que todos podemos lograrlo”, resaltó y añadió: “La felicidad de los chicos es única, haberlo vivido cuando llegaban cada uno de ellos es algo sin palabras para describirlo. Para todos fue una primera experiencia. Íbamos con la expectativa de poder lograr el objetivo y hoy podemos decir que lo hicimos”.
En el momento en que los chicos iban llegando a la cima eran alentados por los coordinadores y un gesto que no pasó desapercibido, a pesar del esfuerzo y el cansancio de horas de ascenso, fue que todos celebraron a su manera haber cumplido el objetivo.
“El agotamiento se transformó en una pequeña victoria de cada uno y la confianza que tenían de que podían lograrlo jamás se quebró”, aseguraron al describir en palabras la sensación experimentada ese día.
El día 5 de diciembre la trafic volvió a Huinca y frente al Municipio fueron recibidos por familiares, funcionarios municipales y el propio intendente, que los felicitó por el logro.
La emoción de los chicos cuando llegaron a Huinca y se reencontraron con sus familiares los llevó a contarles inmediatamente lo que habían vivido. “Primero estaban ansiosos por subir al cerro y después por poder contar cómo cada uno lo hizo y de qué manera. Se vinieron llenos y eso es lo que vale”, subrayó Pairetti.
Tras este buen resultado, ya se evalúa realizar un segundo viaje.
En esta conexión con la naturaleza los chicos tuvieron su simple pero gran triunfo y es allí, en esa inmensidad, donde los problemas de la vida se disuelven en un instante único que muta en un objetivo en común: dar el próximo paso.
Ignacio Castro
Redacción Puntal