Después de diez años, retomó la Universidad y hoy es profesora de Lengua y Literatura
A sus 34 años, Fernanda Oviedo se convirtió en la primera egresada de la carrera en el marco de un programa destinado a fomentar la titulación
El día que rindió su última materia no hubo harina ni huevos. “Ya estoy grande para eso”, les dijo a los suyos. Mientras ella daba su último examen, el pequeño Félix, de tres años y medio, correteaba por afuera ante la atenta mirada de Juan. Al salir del aula, el abrazo fue más largo que nunca. La presencia de los suyos; le bastaba. Luego de diez años de haber interrumpido sus estudios universitarios, Fernanda Oviedo volvió a la Universidad y cumplió su sueño: recibirse de profesora de Lengua y Literatura. Se convirtió así, en la primera egresada de la carrera en el marco del programa Potenciar la Graduación de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
“Siento una felicidad y una satisfacción enorme por haber concluido una etapa que por diferentes razones me había quedado pendiente; siento que cerré un ciclo muy importante en mi vida”, expresó a PUNTAL la flamante egresada, Fernanda Oviedo.
Con sus 18 años apenas cumplidos, Fernanda inició su sueño universitario allá por el año 2002. Cuenta que con algunos altos y bajos propios del camino, cursó la carrera prácticamente al día. En el año 2006, por cosas de la vida -dice-, sus estudios quedaron en un segundo plano.
“Primero rendí lo que pude libre y poco a poco, por cuestiones personales y vinculadas a lo laboral, fui priorizando otros caminos. Al poco tiempo, me fui a vivir a Huinca Renancó y la carrera quedó definitivamente en el pasado”, narra Fernanda, quien añade a la secuencia temporal dos hechos, quizá, los más significativos de su vida: conocer a Juan, su compañero de vida, y haber sido mamá.
A mediados de 2016, y de regreso en Río Cuarto, Fernanda decidió reemprender su sueño. “Justo cuando me vuelvo a vivir acá, me entero que se lanzaba el programa Potenciar la Graduación. Me inscribí de inmediato. En ese entonces, me quedaban dos materias y las prácticas profesionales”, recuerda. Y añade: “Como el ciclo lectivo ya había comenzado, no pude cursar ese mismo año las prácticas. No obstante, me aboqué a rendir las dos materias que me quedaban”.
Durante el 2017, finalmente pudo cursar las prácticas profesionales. Regularizadas las mismas, el pasado 21 de febrero puso el despertador a primera hora, desayunó a la vez que daba el último repaso, y como antaño se dirigió a la Uni a “tirar”, como se dice en la jerga, una materia más. Esta vez, era la última.
Volver a la universidad
Así, Fernanda Oviedo cumplió su sueño universitario: recibirse de profesora de Lengua y Literatura. A su vez, se convirtió en la primera egresada de la carrera en retomar y concluir sus estudios en el marco del proyecto Potenciar la Graduación, el cual tiene como objetivo generar condiciones institucionales para promover y potenciar la finalización de las carreras de grado a estudiantes que, pese a haberlas abandonado tienen expectativas para graduarse.
Tras haber logrado la meta, Fernanda Oviedo se mostró agradecida por la oportunidad que le brindó la Universidad Pública. “Destaco y celebro no sólo la voluntad por parte del departamento de Lengua y Literatura que desde el principio me recibió muy bien, sino fundamentalmente la voluntad institucional de la Universidad”, señaló. Y agregó: “De algún modo, a través de este programa, la universidad se ha hecho cargo de una materia pendiente que tenía y tiene con la gran deserción de estudiantes que no pueden concluir su carrera porque su situación personal se lo impide”.
“Esta universidad siempre estuvo pensada para estudiantes que pueden cursar en situaciones de una extrema contención, por decirlo de algún modo. Estudiantes que no tengan problemas económicos, que tengan disposición horaria, que realmente puedan seguir con un ritmo muy parecido al del secundario”.
“Por eso celebro esta iniciativa de la UNRC, este programa Potenciar la Graduación; creo que está bueno que la universidad pueda cumplir con su función social de incluir a la población en su conjunto”, remarcó.
-¿Cómo fue el cursado de las materias en el marco de este programa?
- En el caso la práctica profesional fue presencial, debido a que su finalidad es brindar al estudiante una experiencia in situ en las instituciones en donde después vas a ejercer la profesión. Pero en las otras materias trabajé de modo semipresencial a través de tutorías, avanzando en el estudio mediante diferentes trabajos prácticos para luego rendir los exámenes finales.
-¿Es decir que existe mayor flexibilidad horaria?
-Claro, se trata de una dinámica no tan presencial sino más bien a distancia. Además, hay un tutor por carrera que es el que va acompañando el proceso, no solo en la parte académica sino también en la administrativa. Ese acompañamiento te permite también estar motivado y encontrar un sostén para no volver a abandonar. Eso es muy importante.
Finalmente, la flamante profesora de Lengua y Literatura se refirió a la contexto actual que vive la educación. “Como docentes, estamos ante el gran desafío de encontrarle un sentido superador a la educación; en un sistema educativo en crisis, no solo en cuanto a cómo se plantea la dinámica pedagógica sino también en cuanto al rol que el Estado le otorga a la educación pública”, sostuvo.
“Desde ese lugar, tenemos que tener la fortaleza suficiente para seguir luchando y bregando por una educación pública de calidad”, concluyó.
“Siento una felicidad y una satisfacción enorme por haber concluido una etapa que por diferentes razones me había quedado pendiente; siento que cerré un ciclo muy importante en mi vida”, expresó a PUNTAL la flamante egresada, Fernanda Oviedo.
Con sus 18 años apenas cumplidos, Fernanda inició su sueño universitario allá por el año 2002. Cuenta que con algunos altos y bajos propios del camino, cursó la carrera prácticamente al día. En el año 2006, por cosas de la vida -dice-, sus estudios quedaron en un segundo plano.
“Primero rendí lo que pude libre y poco a poco, por cuestiones personales y vinculadas a lo laboral, fui priorizando otros caminos. Al poco tiempo, me fui a vivir a Huinca Renancó y la carrera quedó definitivamente en el pasado”, narra Fernanda, quien añade a la secuencia temporal dos hechos, quizá, los más significativos de su vida: conocer a Juan, su compañero de vida, y haber sido mamá.
A mediados de 2016, y de regreso en Río Cuarto, Fernanda decidió reemprender su sueño. “Justo cuando me vuelvo a vivir acá, me entero que se lanzaba el programa Potenciar la Graduación. Me inscribí de inmediato. En ese entonces, me quedaban dos materias y las prácticas profesionales”, recuerda. Y añade: “Como el ciclo lectivo ya había comenzado, no pude cursar ese mismo año las prácticas. No obstante, me aboqué a rendir las dos materias que me quedaban”.
Durante el 2017, finalmente pudo cursar las prácticas profesionales. Regularizadas las mismas, el pasado 21 de febrero puso el despertador a primera hora, desayunó a la vez que daba el último repaso, y como antaño se dirigió a la Uni a “tirar”, como se dice en la jerga, una materia más. Esta vez, era la última.
Volver a la universidad
Así, Fernanda Oviedo cumplió su sueño universitario: recibirse de profesora de Lengua y Literatura. A su vez, se convirtió en la primera egresada de la carrera en retomar y concluir sus estudios en el marco del proyecto Potenciar la Graduación, el cual tiene como objetivo generar condiciones institucionales para promover y potenciar la finalización de las carreras de grado a estudiantes que, pese a haberlas abandonado tienen expectativas para graduarse.
Tras haber logrado la meta, Fernanda Oviedo se mostró agradecida por la oportunidad que le brindó la Universidad Pública. “Destaco y celebro no sólo la voluntad por parte del departamento de Lengua y Literatura que desde el principio me recibió muy bien, sino fundamentalmente la voluntad institucional de la Universidad”, señaló. Y agregó: “De algún modo, a través de este programa, la universidad se ha hecho cargo de una materia pendiente que tenía y tiene con la gran deserción de estudiantes que no pueden concluir su carrera porque su situación personal se lo impide”.
“Esta universidad siempre estuvo pensada para estudiantes que pueden cursar en situaciones de una extrema contención, por decirlo de algún modo. Estudiantes que no tengan problemas económicos, que tengan disposición horaria, que realmente puedan seguir con un ritmo muy parecido al del secundario”.
“Por eso celebro esta iniciativa de la UNRC, este programa Potenciar la Graduación; creo que está bueno que la universidad pueda cumplir con su función social de incluir a la población en su conjunto”, remarcó.
-¿Cómo fue el cursado de las materias en el marco de este programa?
- En el caso la práctica profesional fue presencial, debido a que su finalidad es brindar al estudiante una experiencia in situ en las instituciones en donde después vas a ejercer la profesión. Pero en las otras materias trabajé de modo semipresencial a través de tutorías, avanzando en el estudio mediante diferentes trabajos prácticos para luego rendir los exámenes finales.
-¿Es decir que existe mayor flexibilidad horaria?
-Claro, se trata de una dinámica no tan presencial sino más bien a distancia. Además, hay un tutor por carrera que es el que va acompañando el proceso, no solo en la parte académica sino también en la administrativa. Ese acompañamiento te permite también estar motivado y encontrar un sostén para no volver a abandonar. Eso es muy importante.
Finalmente, la flamante profesora de Lengua y Literatura se refirió a la contexto actual que vive la educación. “Como docentes, estamos ante el gran desafío de encontrarle un sentido superador a la educación; en un sistema educativo en crisis, no solo en cuanto a cómo se plantea la dinámica pedagógica sino también en cuanto al rol que el Estado le otorga a la educación pública”, sostuvo.
“Desde ese lugar, tenemos que tener la fortaleza suficiente para seguir luchando y bregando por una educación pública de calidad”, concluyó.