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En el día del científico, repartieron volantes alertando sobre los recortes

Investigadores de la UNRC circularon por espacios comunes del campus universitario para dialogar con la comunidad sobre su situación. Denuncian que la inversión en ciencia y tecnología cayó un 30% en cuatro años

Ante el acceso limitado a becas, el recorte de subsidios y de programas de financiamiento, los investigadores de las universidades públicas están haciendo malabares para llevar adelante sus proyectos y continuar su formación. Ayer, en el Día del Investigador Científico -que conmemora el nacimiento del premio Nobel de Medicina Bernardo Houssay- aprovecharon para dar a conocer su situación entre la comunidad universitaria de Río Cuarto.

“El Plan Argentina 2020, aprobado por el Congreso de la Nación, estimaba para el año 2018 el ingreso de 1.251 investigadores a la Carrera de Investigador Científico del Conicet”, explicaban en un folleto que repartieron en distintos sectores del campus universitario, alrededor del mediodía. 

Además, denunciaron que “la inversión en ciencia y técnica cayó un 30% en cuatro años” y que “la inversión es la más baja de los últimos 13 años”.

En diálogo con Puntal, Alejandro Fili, doctor en Ciencias Bológicas, comentó: “Se tiró abajo un proyecto aprobado en el Congreso que es Argentina 2020, que tenía como función no sólo incorporar gente a la producción de ciencia y técnica, sino también aumentar el presupuesto destinado para el mismo, ya que la gente que está adentro necesita dinero para llevar a cabo sus investigaciones”.   

“El proyecto venía de diez años de crecimiento y a partir de 2015 se produjo un ajuste bastante fuerte: para este año el programa tenía estipulado un ingreso de 1.200 investigadores, de los cuales ingresaron 450”, añadió Fili, que está realizando su posdoctorado en el área de biogenética y mejoramiento animal. 

La ciencia, variable de ajuste 

Mónica Castro, politóloga y becaria de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, indicó: “Nos pagan para que generemos conocimiento y para dar cierta luz sobre algunas cuestiones que están ocurriendo y que afectan la vida de la gente”. Sin embargo, contó que no hay actualización de los montos de la beca, a pesar de la inflación interanual de más del 50%, y apuntó contra el Gobierno por haber generado una imagen de justificar estos ajustes: “Nos toca como trabajadores en la ciencia y en este ámbito, pero el ajuste es generalizado y se ve en programas destinados a la inclusión social”. 

En esta línea, Nicolás Forlani, becario doctoral de Conicet, opinó: “Queremos asentar que el programa político, económico y social vigente es incompatible con el de-sarrollo de la ciencia y la tecnología”. Y añadió: “Un proyecto económico que no desarrolla la industria nacional no requiere de ingenieros, un proyecto que desconoce la matriz del colonialismo no requiere de ciencias sociales críticas”. Finalmente, concluyó que “para este Gobierno la ciencia y la tecnología es un estorbo, no es una prioridad”.

Desfinanciados

Por otra parte, Celeste Salinero, bióloga y becaria de Conicet, precisó que se nota la “falta de presupuesto en las universidades y dentro de los equipos de trabajo”. 

“Yo trabajo en ecología de anfibios, vamos a campos donde usan agroquímicos y vemos cómo se encuentran comunidades de anfibios en ese tipo de ambientes. Los lugares donde vamos a muestrear son lejos y está llegando menos dinero”, comentó.  Además, detalló que “la suba del dólar repercute en la compra y mantenimiento de los equipos de laboratorio que están dolarizados” y que “el dinero que habías destinado para un equipo ya no te alcanza”.

Desánimo

“El presupuesto de la Secretaría de Ciencia y Técnica, que es otorgado por el Ministerio de Educación a través de la Secretaría de Políticas Universitarias, hace desde 2014 que no se incrementa. Imaginate lo exiguo que puede haber quedado”, dijo Juan MiguelMarioli, secretario de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional de Río Cuarto.  “Desde el vamos, el presupuesto no era grande y al no actualizarlo ha quedado directamente insuficiente”, agregó. 

Actualmente, en la UNRC hay 300 proyectos financiados por Secyt y alrededor de 130 becarios estudiantes. “Financiar recursos humanos es lo más caro de todo”, afirmó Marioli. Ante la falta de mayor presupuesto, el funcionario remarcó: “Es un desánimo completo para toda la gente, para todo el sistema de ciencia y técnica, el hecho de que se hayan recortado becas, presupuesto para proyectos de investigación y el ingreso a Carrera de Investigador”. A su vez, contó que hay “gente que está analizando radicarse en otro país, por cómo ven el achique en ciencia”.



Magdalena Bagliardelli.  Redacción Puntal