Los 44 millones de pesos que el gobierno nacional adeuda a la UNRC siguen sin llegar a las arcas de la casa de altos estudios y ya se acumulan casi cuatro meses y medio de atraso en los recursos para gastos de funcionamiento.
Pero a esa cifra deben sumarse otros 14 millones de pesos extras correspondientes a fondos para programas que están en marcha en el campus y que también tuvieron una interrupción del financiamiento.
“Ni de unos ni de otros tuvimos novedades. Lo único que hay es un rumor de que podría llegar parcialmente el dinero correspondiente a noviembre. Pero insisto en que es un rumor y no tenemos nada confirmado. De todos modos, son unos 11 millones por mes de deuda y esto sería una parte de noviembre”, confiaron ayer las autoridades de la casa de altos estudios.
Las autoridades universitarias aclararon que, de todos modos, el funcionamiento hasta aquí fue normal, pero advirtieron que esa situación tiene un límite que podría ser a fin de mes.
La semana comenzó con mayor expectativa para las autoridades universitarias cuando conocieron que el Municipio, que mantiene el mismo reclamo por fondos adeudados desde noviembre, había recibido parte de los recursos. Ingresaron a las arcas del gobierno local los fondos correspondientes al Promeba de barrio Obrero, por poco más de 10 millones de pesos, pero aún reclama por el dinero destinado a cordón cuneta, que suma otros $ 35 millones.
El paralelismo entre el Municipio y la Universidad no sólo se da por el reclamo de fondos adeudados, sino también por la coincidencia del inicio de esa demora: noviembre, justamente el mes siguiente a las elecciones legislativas. No fueron pocos los que advirtieron que a partir de ese momento la gestión de Mauricio Macri decidió desacelerar los gastos para cerrar mejor las cuentas anuales.
Sin embargo, tanto desde el Palacio de Mójica como desde el campus se plantean por qué el atraso continúa todavía, a dos meses y medio de comenzar el 2018. Las respuestas aún no llegaron.
En los gastos de funcionamiento hay un sinfín de rubros y destinos para el dinero, entre los que se destacan becas estudiantiles, el pago de servicios como luz y gas, además de la limpieza, a cargo de una cooperativa de trabajadores. Todos esos ítems están siendo cubiertos con ahorros que tenía la casa de altos estudios pero que permitirían llegar hasta comienzos de abril. De allí que las autoridades hayan elevado el tono de los planteos para intentar obtener una respuesta favorable de las autoridades nacionales.
“En 15 días van a ser 55 millones de pesos de atraso y verdaderamente estamos preocupados porque no hay novedades de ningún tipo sobre el tema”, confiaron en el campus.
“Ni de unos ni de otros tuvimos novedades. Lo único que hay es un rumor de que podría llegar parcialmente el dinero correspondiente a noviembre. Pero insisto en que es un rumor y no tenemos nada confirmado. De todos modos, son unos 11 millones por mes de deuda y esto sería una parte de noviembre”, confiaron ayer las autoridades de la casa de altos estudios.
Las autoridades universitarias aclararon que, de todos modos, el funcionamiento hasta aquí fue normal, pero advirtieron que esa situación tiene un límite que podría ser a fin de mes.
La semana comenzó con mayor expectativa para las autoridades universitarias cuando conocieron que el Municipio, que mantiene el mismo reclamo por fondos adeudados desde noviembre, había recibido parte de los recursos. Ingresaron a las arcas del gobierno local los fondos correspondientes al Promeba de barrio Obrero, por poco más de 10 millones de pesos, pero aún reclama por el dinero destinado a cordón cuneta, que suma otros $ 35 millones.
El paralelismo entre el Municipio y la Universidad no sólo se da por el reclamo de fondos adeudados, sino también por la coincidencia del inicio de esa demora: noviembre, justamente el mes siguiente a las elecciones legislativas. No fueron pocos los que advirtieron que a partir de ese momento la gestión de Mauricio Macri decidió desacelerar los gastos para cerrar mejor las cuentas anuales.
Sin embargo, tanto desde el Palacio de Mójica como desde el campus se plantean por qué el atraso continúa todavía, a dos meses y medio de comenzar el 2018. Las respuestas aún no llegaron.
En los gastos de funcionamiento hay un sinfín de rubros y destinos para el dinero, entre los que se destacan becas estudiantiles, el pago de servicios como luz y gas, además de la limpieza, a cargo de una cooperativa de trabajadores. Todos esos ítems están siendo cubiertos con ahorros que tenía la casa de altos estudios pero que permitirían llegar hasta comienzos de abril. De allí que las autoridades hayan elevado el tono de los planteos para intentar obtener una respuesta favorable de las autoridades nacionales.
“En 15 días van a ser 55 millones de pesos de atraso y verdaderamente estamos preocupados porque no hay novedades de ningún tipo sobre el tema”, confiaron en el campus.

