“Ustedes saben también que las parroquias viven del aporte de sus feligreses. No hay aporte estatal en ellas, sino que es el aporte de cada uno de ustedes”, señaló Uriona.
Y agregó: “Por eso, los motivo a seguir colaborando con sus parroquias de acuerdo a sus posibilidades”.
“El modo de hacerlo es a través de lo que el sacerdote indique, el cual es asesorado por su Consejo Parroquial de Asuntos Económicos”, indicó. Y añadió: “Como dice San Pablo a los corintios: Dios ama al que da con alegría”.
“Por eso, aunque estemos pasándola mal, que podamos seguir colaborando con nuestras comunidades”, finalizó.

