Se trata de una nueva modalidad de robo contra los turistas que "cruzan el charco" para vacacionar en el país vecino: los delincuentes lanzan cuchillazos y pinchan las gomas de los autos para luego desvalijarlos.
De acuerdo al relato de Iliana, junto a su marido tomaron un barco en Puerto Madero con destino a Montevideo y al arribar a Uruguay siguieron camino en su Volkswagen Thaos con patente argentina. "Estábamos parados en la ruta que va a Punta que sale del aeropuerto a 2 kilómetros del primer peaje. Mi esposo arrancó y escuchamos un ruido tremendo que parecía del motor. Un conductor nos dice que tenemos la goma baja", recordó la víctima.
En ese momento, frenaron en la ruta, observaron un taller mecánico y el hombre se bajó para ver si lo podían ayudar con el cambio de cubierta, mientras que la mujer también descendió del vehículo.
Iliana afirmó que en ese interín aparecieron dos ladrones a bordo de una moto que la arrastraron 20 metros para arrebatarle su cartera: "Yo nunca la solté porque ahí tenía mis documentos, mis tarjetas y parte de mi vida adentro de ella como toda mujer".
La damnificada describió que el malhechor la tiró al piso y la zamarreaba constantemente para que deje el objeto, por lo que sufrió heridas en la cara, la espalda y la nariz. "Mi esposo escuchó los gritos, corrió para ayudarme mientras les pedía a los delincuentes que me suelten y el chorro no tuvo más que subirse a la moto y correr", consignó.