Alternativas para alejar a los niños de las pantallas en vacaciones

Las vacaciones son una oportunidad para compartir momentos en familia. Estar en casa, mientras afuera llueve o hace mucho frío, no tiene por qué ser sinónimo de aburrimiento ni de exceso de pantallas. Te compartimos algunas ideas para alejarnos de las pantallas e implementar otras estrategias para divertirnos

El arte y las manualidades son actividades no solo divertidas, sino que también reflotan el lado creativo de los niños. 

 

Las vacaciones de invierno son un tiempo propicio para descansar de la rutina y la ajetreada agenda que esta trae consigo. Es un momento de disfrute, de un cese en las actividades que invita a pensar en otros planes y a realizar otro tipo de actividades. Si bien las bajas temperaturas y los días más cortos, crean un ambiente ideal para permanecer en casa y disfrutar del confort del hogar, esto no significa el exceso de tiempo frente a las pantallas.

Las pantallas se han transformado en los últimos tiempos, en uno de los pasatiempos favorito de los niños, ya sean consolas, computadoras o celulares, sin embargo, su abuso trae consigo una disminución de la sociabilidad de los niños, propiciando el sedentarismo y exponiéndolos a consecuencias que podrían sufrir a largo plazo. Frente al tiempo libre que los niños tienen durante las vacaciones de invierno, parece que el recurso más sencillo es dejar que pasen tiempo delante de las pantallas, sin embargo, esto se vuelve un entretenimiento sin límites y fuera de control.

Para evitar que esto ocurra en las vacaciones de invierno 2023, las familias deben tener en cuenta que mantener a los niños en edad escolar activos durante las mismas es crucial para su desarrollo físico y mental. Para ello se debe fomentar a la realización de actividades y juegos que aporten un gran valor al desarrollo cognitivo y emocional, dejando de lado el uso de las pantallas.

OMS

Está comprobado que la exposición temprana o prolongada a las pantallas puede tener consecuencias neurológicas, psicológicas y hasta oftalmológicas. A raíz de esto, la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda no exponer a los niños menores de un año a ningún tipo de dispositivo electrónico. Al mismo tiempo destaca que los niños entre los 2 y 5 años, no excedan la hora diaria.

La Organización Mundial de la Salud, publicó una serie de guía sobre actividad física, sedentarismo y sueño en niños. En esta afirma que para el crecimiento sano de los niños es necesario que no pasen el tiempo mirando pantallas. Por otro lado, recomiendan que es preciso dormir mejor y dedicar el tiempo a jugar activamente, evitando actividades sedentarias como pasar largos periodos de tiempo frente a una pantalla. Afirman también que los efectos de un mal uso de las pantallas, son dañinos, trayendo consigo consecuencias en el desarrollo cognitivo, emocional, físico y social.

En referencia a las pantallas la OMS en sus recomendaciones, alienta a los padres y cuidadores de niños a aprovechar los momentos de tranquilidad para realizar actividades interactivas, como leer, contarle historias al niño, interactuar y jugar con él.

Consejos para alejar a los chicos de las pantallas en estas vacaciones

- Juegos de mesa. Este tipo de juegos estimula el pensamiento crítico fomentando la interacción social, ya que requieren de jugar con otros, que se comuniquen, colaboren, negocien y compitan de manera saludable. Son experiencias que ayudan a desarrollar habilidades sociales, como el trabajo en equipo, la empatía y el respeto.

- Libros. La lectura es una actividad que tiene infinitos beneficios, por lo que incentivar esta práctica es algo que se debe hacer desde niños. Leer historias que activen la imaginación de los pequeños es la mejor forma de empezar a promover una lectura saludable y eficaz. Sin importar la edad, los libros ofrecen variedad para todo el rango etario, libros para colorear, historietas, cuentos y novelas para niñas, niños y adolescentes también son una buena opción. Una actividad diferente puede ser ir juntos con los peques a elegir un libro ya sea a la librería como a una biblioteca.

- Juegos de roles. Son ideales para fomentar la creatividad y la imaginación de los niños, creando historias y escenarios divertidos caracterizándose de su personaje favorito y crear miles de aventuras. Ellos pueden elegir el personajes o profesión que prefieran. Es un juego que puede renovarse cuantas veces el niño desee.

- Arte y manualidades. Estas actividades no solo son divertidas, sino que también reflotan el lado creativo de los niños. El trabajar en proyectos manuales puede mejorar la motricidad fina y la concentración. Podemos recurrir a materiales que tengamos en casa, reciclar recipientes, reutilizar papeles, hilos, etc., el cielo es el límite cuando ponemos a trabajar la imaginación. Además de inventos caseros, también pueden utilizar kits para realizar artesanías, experimentos, manualidades, ya sean masas, jabones, velas, elementos químicos o propuestas electrónicas, siempre son una opción didáctica entretenida.

- Aprovechar el aire libre. Siempre y cuando el clima lo permite, es importante realizar actividades al aire libre como caminatas, salir a andar en bici, ir a un espacio verde, organizar un picnic, ir a una plaza o parquecito cerca de nuestra casa, cualquiera de estas opciones es válida para acerca al niño a la naturaleza.

- Cocinar juntos. A los niños les gusta pasar tiempo de calidad con los padres. Compartir actividades juntos suele generar un grato placer. Si los hacemos participar del proceso de elaboración de la comida no solo se entretendrán, sino que se ejercitarán en el manejo de diversos conceptos y aprendizajes, que van desde el origen y el uso de ciertos ingredientes hasta las diferentes porciones usadas y mucho más. Podemos preparar un menú original, un postre delicioso o algo rico para la hora de la merienda.

- Tiempo de ocio. Aburrirse también es importante. Tendemos a ofrecerles alternativas de juego todo el tiempo, pero a veces debe aburrirse. Es importante saber que, si el niño se aburre, no pasa nada. Es una manera para que el mismo niño decida qué hacer, posibilitando de esta manera la creatividad.

Con las pantallas prácticamente en todas partes, controlar el tiempo que un niño pasa frente a estas puede ser un reto, sin embargo, es importante destacar y recordar que las pantallas no suponen un problema si se utilizan de forma controlada, segura y con la supervisión de la familia. Las pantallas deben estar a nuestra disposición, pueden ser una herramienta muy valiosa, siempre y cuando entendamos que los adultos somos los responsables de educar en un buen uso por parte de niños y adolescentes.

Por Julieta Varroni