Salud

Vacunación y controles visuales, dos citas indispensables en el inicio del año escolar

Cumplir con el Calendario de Vacunación y efectuar los controles médicos generales en esta época, es más que importante. Y entre estos últimos chequeos, se encuentra el de la vista, ya que deben realizarse obligatoriamente al inicio de la primaria para detectar cualquier tipo de trastorno visual

 

"En la actualidad, un control visual más frecuente y estandarizado redunda en una detección más temprana de defectos visuales lo que puede dar la impresión de que hay más niños con anteojos a nuestro alrededor. De hecho, la prevalencia de ceguera y discapacidad visual de todo tipo ha disminuido en el mundo y en nuestra región en los últimos 25 años", señaló la doctora Betty Arteaga (M.N. 112.049 - M.P. 332.301).

Por eso, los controles son importantes y deben realizarse obligatoriamente al inicio de la primaria para detectar cualquier tipo de trastorno visual y, según la oftalmóloga, “las estadísticas muestran que un 25% de la población estudiantil puede tener problemas visuales no detectados, siendo los más frecuentes la miopía (ver mal de lejos), la hipermetropía (problemas de enfoque), el astigmatismo (ver desdibujado de lejos y cerca), o la ambliopía, comúnmente llamado ‘ojo vago, débil o perezoso’”.

"Es importante detectar los defectos visuales a tiempo ya que al no ser corregidos generan una estimulación visual deficiente durante el crítico período de desarrollo y plasticidad cerebral que ocurre durante los primeros 8 años de vida y falta de estímulo resulta en un ojo que no desarrolla su visión normal durante la infancia (ambliope o perezoso)”, señaló Arteaga.

La experta dijo luego que los problemas relacionados con la visión durante los años de crecimiento pueden impactar significativamente en el bienestar de los más chicos.

"El 80% de la información que recibimos llega a nuestro cerebro a través del sentido de la vista. Cualquier problema no detectado durante la etapa escolar de los niños impacta sustancialmente en su comportamiento en general y en sus logros académicos en particular", indicó la oftalmóloga que se desempeña en el Hospital Italiano de Buenos Aires.

La médica explicó que, sin una visión clara, un niño:

  • Puede no ser capaz de ver el pizarrón y desempeñarse correctamente en la escuela.
  • Puede no ser capaz de leer, hacer deportes, jugar e interactuar socialmente con su entorno, disminuyendo su calidad de vida.

Además, añadió que todo esto puede llevarnos a creer que un niño tiene problemas de conducta o de aprendizaje cuando, en realidad, la dificultad puede radicar en un problema de visión pasado por alto, a la vez que dijo que la visión en números es la siguiente:

  • 165 millones de niños en el mundo tienen miopía en la actualidad y se estima que pueden llegar a 275 millones para el 2050.
  • 44% menos chance de reprobar una cursada escolar tienen los niños que usan anteojos recetados.
  • 90% de las personas que tienen disminución visual provienen de países de bajos o medios ingresos.

La oftalmóloga dijo que, para mantener una buena salud visual recordemos las “4 P” recomendadas por la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera:

  • Prevenir. Comer sano, adoptar hábitos saludables, jugar en exteriores y reducir el tiempo de exposición a las pantallas.
  • Proteger. Usar anteojos de sol de calidad y usar antiparras apropiadas según el tipo de deporte que se practique.
  • Preservar. Realizar los controles médicos rutinarios, en caso de tener anteojos prescriptos, usarlos según consejo médico y no colocar medicación en los ojos sin realizar una consulta médica.
  • Priorizar la salud visual. El control oftalmológico anual es tan importante como cualquier otro control médico de rutina y todo niño debe realizar un control antes de iniciar el año escolar a fin de detectar tempranamente defectos visuales que puedan impactar en su aprendizaje. Además, no debemos ignorar señales que indiquen disminución visual.

En tanto, explicó que un niño puede necesitar un control visual si:

  • Fue prematuro.
  • Tiene dificultades en su desarrollo y aprendizaje.
  • Sus padres o hermanos necesitan anteojos.
  • Se queja de molestias oculares como enrojecimiento, ardor, lagrimeo, desviación ocular o tiene necesidad de frotarse frecuentemente los ojos.
  • Necesita acercarse a la televisión o a los objetos para verlos.
  • Necesita mover la cabeza o entrecerrar los ojos para definir objetos.
  • Se queja de dolor de cabeza, cansancio visual o visión doble.

Calendario de vacunación

Por otra parte, el regreso a las aulas implica un aumento de la interacción y del contacto con un mayor número de personas, incrementando así la exposición a enfermedades transmisibles, por lo cual, ante el inicio del ciclo lectivo, el Ministerio de Salud de la Nación recordó la importancia de que niños y adultos tengan sus esquemas de vacunación al día.

El Calendario Nacional de Vacunación establece la aplicación de dosis específicas a los 5 y 11 años para consolidar la inmunidad adquirida durante los primeros años de vida. Este año, a los niños nacidos en 2021, que cumplen 5 años, les corresponde aplicar la segunda dosis de la vacuna Triple Bacteriana Celular contra la difteria, tétanos y coqueluche, la segunda dosis de la Triple Viral (SRP) para prevenir sarampión, rubéola y paperas, la dosis de refuerzo contra la varicela, y una dosis de refuerzo de la vacuna IPV contra la poliomielitis.

En cuanto a los niños nacidos en 2015, que cumplen 11 años, les corresponde la aplicación de la Triple Bacteriana Acelular, la vacuna Antimeningocócica en dosis única y la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH).

También se indica aplicar la vacuna contra la fiebre amarilla para quienes residan en zonas de riesgo, ya que, estas inmunizaciones forman parte de una estrategia integral orientada a disminuir complicaciones, hospitalizaciones y secuelas a largo plazo.

Además, es importante que todo el personal educativo revise y complete sus esquemas de vacunación. En este sentido, la cartera sanitaria nacional recuerda que todas las vacunas de Calendario son seguras, fueron probadas científicamente y se pueden aplicar en cualquier centro de salud sin necesidad de orden médica.

Sostener esquemas completos no solo reduce la probabilidad de brotes y formas graves de las enfermedades, sino que también contribuye a que los servicios de salud funcionen de manera eficiente y sin sobrecargas evitables.