Chasqui: la mejor recopilación, con lo más picante de la semana
Son errores que ya no se pueden cometer
El comienzo de la pandemia obligó a todos los gobiernos a reaccionar rápidamente para dar respuesta a una nueva etapa que se estaba viviendo a nivel mundial y Río Cuarto no fue la excepción.
La primera etapa estuvo concentrada en acelerar los testeos y dar respuesta a la gran cantidad de infectados, hacer cumplir las restricciones y los aislamientos de los pacientes, fueron unos de los principales desafíos que tuvieron.
Luego llegaron al país las tan ansiadas vacunas y ahí el Municipio tuvo que armar toda una ingeniería para dar respuesta a los cientos de miles de riocuartenses que querían recibir sus inoculaciones.
Más allá de algunos detalles puntuales, la Municipalidad de Río Cuarto supo armar un buen mecanismo de vacunación, para el cual refuncionalizaron las instalaciones del Polideportivo N°2, donde de prisa y sin pausa pasaron en los últimos meses los riocuartenses a recibir sus diferentes dosis.
En los últimos días, sabiendo que aún le quedan varios capítulos a esta pandemia, el Municipio comenzó con obras en el vacunatorio para mejorar las instalaciones y el sistema de refrigeración, mudando la colocación de vacunas a la sede del club Banda Norte.
Pero cuando los encargados de llevar adelante este tipo de operativos están pensando en otra cosa, el trabajo de todo un municipio se ve empañado por errores que ya no se pueden cometer.
Esto se vio reflejado esta semana cuando llegaron al nuevo vacunatorio personas con problemas de movilidad y se encontraron con que la rampa de ingreso para sillas de ruedas estaba clausurada. Si, así como lo está leyendo, cerrada y utilizada como estacionamiento de bicicletas, generando un verdadero periplo para aquellas personas que no podían ingresar al lugar por sus propios medios.
Seguramente será un tema que el Municipio solucionará rápidamente y los responsables del operativo darán las explicaciones pertinentes puertas adentro del Palacio de Mójica.