Emocionada, con su hija en brazos, dio un mensaje de esperanza en medio de la emergencia sanitaria por el coronavirus. La mujer debió ser trasladada a Río Cuarto, donde se realizó la cesárea, y el resultado fue el más feliz. Valeria tuvo el mejor presente para festejar la fecha especial del domingo: su hija Sarita.
El nacimiento de la pequeña
“Esperar a un bebé durante una pandemia tan agresiva, y sobre todo tan desconocida, no hace sino acentuar los interrogantes propias de la gestación y difuminar las pocas certezas que se tenían: el hospital que recibirá al pequeño, los acompañantes, la reorganización del hogar, entre otras. El nacimiento dependerá del momento en el que se encuentre la epidemia, la condición de la madre y del bebé, la ciudad donde se resida y de múltiples variables fuera de nuestro control”, señaló licenciada en Filosofía de la Universidad Panamericana y autora del ensayo ‘Ser mamá en tiempo de Coronavirus’ , María José García Castillejos.
El nacimiento de Sarita fue el pasado viernes en el Instituto Médico de Río Cuarto, donde Valeria fue trasladada días atrás debido a un embarazo de alto riesgo por una diabetes gestacional.
La vecina huinquense pasó el Día de la Madre en esta ciudad junto a su familia, ya que quedó a la espera de algunos estudios.
La mujer aseguró que no fue fácil, y que fue una situación especial que ella conoce muy bien ya que es licenciada en Enfermería. Debido al riesgo de su gestación en el contexto de la emergencia sanitaria, debió quedarse en su casa desde marzo y dejar su trabajo en el Hospital Provincial René Favaloro, para estar pendiente de su embarazo, el cual fue monitoreado por un médico especialista.
“Hasta que no llega el resultado del hisopado sos caso dudoso. Entonces te internan en una habitación solo, mi esposo no pudo ingresar a la sala de recepción de Neonatología. Él esperó a la bebé solo en la habitación”, describió la mamá y destacó la excelente atención de su ginecólogo, Diego Cagnolati, el anestesista y todo el equipo de quirófano.
“Es importante que un embarazo como el mío, de riesgo, sea tratado con un especialista, tuve un control muy bueno y con mucha calidez humana“, subrayó.
El mejor regalo
Durante la entrevista en el Día de la Madre, Valeria reflexionó sobre lo que le tocó vivir y ser madre en un contexto especial con un embarazo de riesgo. “La pandemia también nos enseñó a disfrutar de las cosas simples y de la familia, que es mi pilar”.
Valeria y su familia regresarán a Huinca Renancó tras los estudios y deberán hacer cuarentena.
Quizás estas palabras de Castillejos en su obra expresen claramente este momento para Sarita, y como dice el poeta: “No sepas lo que pasa ni lo que ocurre. Pero también quiero que entiendas que naciste aislada, pero no sola. Así como estamos todos ahora: separados y unidos a la vez”.
Ignacio Castro. Redacción Puntal

