En el sector de Olegario Andrade al 1.600, donde termina el pavimento, el viejo aslfalto parece no resistir más, y desde allí comienza un tramo repleto de baches y profundas cortadas. Buena parte de ese deterioro se dio con las lluvias del verano, pero los vecinos aseguran que el problema data de mucho antes. También reclaman que al menos se arreglen los puentes para cruzar la calle cuando trae mucha agua.
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