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Vecinos de La Gilda protestaron en el cruce de ruta 8 y exigieron que se retomen las obras en el camino

Se convocaron ayer en el sector y pidieron respuestas a la empresa adjudicataria que dejó a la mitad las tareas en el nuevo trazado, lo que agravó severamente el estado de la vía original que está a un costado

Vecinos de La Gilda se convocaron ayer para protestar en el cruce del camino de acceso a la localidad y ruta 8. Los habitantes de la zona reclamaron porque el trazado original está intransitable en algunos tramos donde se forman lagunas, imposibles de cruzar en los vehículos. Además cargaron contra la empresa que fue adjudicada para la obra de mejoramiento por haber abandonado las tareas, hecho que según advirtieron genera graves inconvenientes debido a que el trazado nuevo -que es paralelo al que está habilitado- no está compactado, está más alto que el original, y además quedó con importantes montículos de tierra que implican riesgo de accidentes.

Cerca de las 11 de la mañana, más de una decena de personas se reunieron en la zona lindante con el Aeroclub Río Cuarto y exigieron una solución definitiva a la problemática que se recrudece cada vez que llueve, porque las poblaciones de La Gilda, San Ambrosio y La Brianza “quedan aisladas”, según las propias palabras de los damnificados.

La obra de mejoramiento de la vía rural fue anunciada por la Provincia y adjudicada a una firma riocuartense el pasado año. En noviembre de 2021 empezaron las tareas con la apertura de un nuevo camino; no obstante, el trabajo no se finalizó, dejando a los habitantes de esa zona completamente incomunicados ante cualquier precipitación.

“No sabemos por qué la empresa levantó las máquinas, no tenemos idea si fue por la inflación o qué pero nos dejó un camino sin terminar, con el agravante de que la vía que está habilitada y que transitamos habitualmente ahora es el desagüe del camino nuevo que se levantó. Lamentablemente no tenemos ni camino por arriba ni por abajo”, manifestó Bibiana, una residente de La Gilda

Por su parte, Fabiana comentó la problemática para poder llegar a La Gilda, ya que viaja todos los días a ver a su papá, quien por problemas de salud debe ir al médico en Río Cuarto. “Él es ciego, sordo y sufre problemas de corazón, así que vengo a verlo todos los días. Cuando empezaron los trabajos estábamos ilusionados pero todo quedó en la nada. Muchas veces tengo que pedirle a un amigo que me preste una camioneta porque, si no, no hay forma de pasar”, expresó.

En tanto, Cristian es plomero y si bien reside en La Gilda, debe realizar el camino a diario hasta la ciudad de Río Cuarto donde trabaja. El hombre se quejó de que cada vez que llueve pierde empleos dado que no puede movilizarse.

“El otro día que llovió me quedé encajado con el auto, me sacaron y me tuve que pegar la vuelta. Tomé el otro camino y también me quedé. O sea que es imposible pasar y esto me implica un día perdido de trabajo porque me quedé varado hasta que alguien me ayudara a sacar mi vehículo”, afirmó.

Asimismo, el hombre expresó: “Tenemos vecinos que son grandes de edad, tenemos un hombre que es no vidente. Dependemos de Río Cuarto en temas de salud y una ambulancia en estas condiciones no quiere entrar, los remises tampoco porque lamentablemente es intransitable”.

Finalmente, Andrea es docente y realiza el trayecto a diario desde Holmberg hasta La Gilda, donde da clases. “Nos ha pasado que cuando caen unas gotas nos hemos tenido que volver con la otra seño y suspender clases porque después no podemos pasar; o nos quedamos pero no sabemos si podemos volver. El camino se pone barroso, no se puede pasar y se hacen lagunas”, detalló.