"Será un partido difícil para una Venezuela que viene con problemas internos"
Es muy interesante escuchar a Ricardo Paéz, hombre de mundo, de muchas vivencias y culturas y, por supuesto, fútbol.
Su papá Richard, fue uno de los grandes entrenadores del fútbol venezolano, además de un reputado traumatólogo que se especializó en los ochenta en el Hospital Fernández de Capital Federal. De allí que Ricardo haya mamado tanto de Argentina, al punto que años más adelante estuvo en las inferiores de Boca y Lanús.
En diálogo con El Deportivo, desde Cicininnati, donde ejerce como entrenador del equipo sub-19 de la franquicia de MLS, nos habló de todo el mundo hoy convulsionado de la selección Vinotino, con el ingreso de Leo González sobre la hora del partido, en una charla imperdible en la que no sólo se tocaron temas futbolísticos.
-Será un partido difícil para una Venezuela que viene con muchos problemas internos, cambios de entrenador después de la Copa América. Diez días antes de este partido, Peceiro, nuestro entrenador portugués, deja la Selección por distintos conflictos. Se habló de temas económicos. Ahora tenemos un entrenador interino, Leo González, que conoce a los jugadores porque es venezolano, dirigió en nuestra Liga, fue jugador de la Selección hace muchos años y fue una decisión interesante y positiva porque es una persona que sabe del grupo y que seguramente con poco tiempo de trabajo algo puede hacer.
-¿Cómo ves a la Argentina después de haber conseguido la tan ansiada Copa América?
-Argentina viene con una motivación muy grande, después de ganar una Copa América, luego de haber estado tan cerca tantas veces y no poder conseguirlo, ahora que lo consigue están liberados. Hay que ver cómo va a ser el funcionamiento de la selección de Sclaoni, con un Messi en su mejor momento por el peso que se quitó y con una selección que empieza a jugar con confianza; y todos sabemos que en este tipo de eliminatorias cuando llegás a encontrar el equipo las cosas se te dan mucho más fácil. Indudablemente que jugar en Venezuela no es fácil, es una cancha complicada, una grama muy baja, a veces dura, a Uruguay le pasó, eso es lo que tenemos a favor. Si Argentina llega con esa motivación de creer que va a ganar antes, el partido se va a encontrar con muchas complicaciones y le puede pasar lo que le pasó en la eliminatoria pasada en Mérida, donde empatamos.
-De los tiempos de Pastoriza a la fecha, el seleccionado fue creciendo mucho, incluso en juveniles, ¿notás que hoy hay cierto quedo en ese desarrollo?
-Es difícil explicarles todo lo que ha pasado en Venezuela en los últimos veinte años, pero todo se basa en encontrar una identidad de juego. Cuando una selección sabe la forma y el estilo es cuando tiene los mejores resultados. Hay muchos ejemplos, cuando los uruguayos juegan con su garra han tenido resultados muy buenos, cuando los brasileños juegan sus formas también y cuando quieren cambiar les va mal. Lo mismo pasa con Argentina y en Venezuela no la teníamos. Se encontró en un proceso, primero con Pastoriza que nos dejó muchas enseñanzas, luego la etapa de Richard Páez (su padre) desde 2001 a 2007 y que la continuó Cesar Farías donde se encontró una identidad, donde el futbolista sabia a lo que jugaba.
-¿Cómo fue ese proceso?
Hubo dos propuestas distintas parecido a lo que paso en Argentina con Menotti y Bilardo, pero de las dos formas pudimos conseguir resultados y estuvimos en tres eliminatorias muy cerca de los mundiales. Luego vinieron Dudamel, Noel San Vicente y empieza el declive de la selección mayor a pesar de que Dudamel consigue el subcampeonato juvenil del mundo (en 2017) y donde salen muchos jugadores al extranjero. En la Mayor perdimos esa identidad, ese rumbo, empezamos a jugar partidos, muy defensivos y donde no pudimos competir en las últimas eliminatorias. Esta llegada de Leo González, que conoce toda esta evolución, esperemos que nos regrese esa identidad y que se sienta capaz de jugar dentro de su país o fuera con opciones de ganar y que no respetemos más al rival de lo que ellos nos respeten, más allá de que no tengamos historia. La única forma de romperla es hacer lo que hizo Argentina en el 78 o antes, cuando no habiendo ganado lo empezaron a hacer. Los jugadores los tenemos, a pesar de que en algunos sitios no los reconozcan, nosotros si lo hacemos y sabemos que podemos ganarle a cualquiera.
-Si bien el futbol gana más terreno día a día. ¿Cómo fue crecer con el béisbol como deporte nacional?
-Para entender la cultura venezolana hay que vivir en el país. Nosotros tenemos muchas influencias y por el petróleo, tuvimos una influencia muy grande de Estados Unidos y por eso el beisbol es uno de los deportes principales. El futbol fue el deporte que más he jugado, pero el beisbol se instaló en la capital y por eso es el más nombrado, aunque hoy en día se ha equiparado. También nos encanta el básquet y creo que el niño venezolano a diferencia del argentino y lo sé por haber vivido muchos años allí mientras mi padre hacía la especialidad médica en el Hospital Fernández, sueña con ser futbolista, por ahí se acerca otro deporte como el básquet o el rugby pero no llega a la dimensión del futbol. En Venezuela el niño venezolano sigue a sus beisbolistas, a sus basquetbolistas y futbolistas.