Río Cuarto | ventas

Comerciantes piden trabajar juntos para afrontar la crisis

Un recorrido por el Pasaje Dalmasso, la Galería del Cine y la Galería Río Cuarto revela que, ante el mal momento que atraviesan los vendedores, faltan estrategias conjuntas para lograr mejores resultados
 
Las galerías comerciales de la ciudad concentran un centenar de locales de diversos rubros. Sin embargo, consultados por las estrategias para enfrentar la crisis, los vendedores advierten que faltaría lograr mayor unión entre ellos para salir adelante, como generar promociones, publicidades o mejorar los servicios que proveen estos espacios comerciales.

“Nunca nos pudimos poner de acuerdo entre todos los locales para tomar una acción conjunta, como poner un aire acondicionado”, dice a Puntal un relojero que habita el Pasaje Dalmasso hace más de 30 años.

 A pocos metros de su local, el dueño de una tienda de lencería femenina, con más de 20 años de trayectoria, admite que “si se lograra trabajar en conjunto”, se podrían realizar acciones como mejorar el estado de los baños públicos que ofrece la galería. “Nosotros nos debemos a la gente, somos prestadores de servicios”, expresa. Además, opina que otra medida a implementar sería unificar el horario de apertura y cierre de los locales para que no haya comercios cerrados en horario comercial, y que se establezca como norma. 

Nora, dueña de una zapatería femenina en la Galería de Cine, dice que “hay una clientela fija, pero uno quiere agregar más” y que “poner publicidades conjuntas de todas las galerías” podría ser una buena opción para atraer más clientes. “Se ha hecho en algunas oportunidades”, cuenta la mujer que hace doce años que trabaja en el rubro.  

“El problema de esta galería es que hay muchos propietarios y no funciona en conjunto”, afirma el dueño de una tienda de venta de audio y video, que históricamente funcionaba como una disquería en la Galería Río Cuarto. “Yo estuve como administrador dos años y fue difícil. Hacés una reunión y no vienen, entonces no se puede avanzar en nada”, cuenta. 

Además, a su parecer, “no debería haber oficinas administrativas porque repercuten en la mala imagen de la galería”. 

Desamparados



Si bien la falta de unión entre los comerciantes de las galerías aparece nombrado como un elemento contraproducente, también señalan otros factores externos que son díficiles de combatir y que afectan la actividad económica. 

“Los locales del centro están muy monopolizados. Hay 7 u 8 dueños de todo. Entonces, ante un aumento de alquiler la respuesta es: ‘Si no te gusta, andate’. Y al comerciante no lo defiende nadie”, señala Marcelo Palacios, dueño de una joyería en la Galería del Cine. 

Por otro lado, critica la presencia de vendedores ambulantes. “Es competencia desleal, no es un trato equitativo. Porque vos pagás impuesto municipal, rentas, costos fijos del local, etcétera y ellos nada. Se debería regular la venta en la calle. En Europa a los manteros no los dejan estar”, sugiere.