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En Córdoba, las ventas minoristas ya llevan casi 1 año de caída consecutiva

Sin recuperación del consumo en julio, la tendencia a la baja se encuentra en el orden del 8,3% promedio. “Con tantos meses de merma, es decir el mercado interno en coma, los comercios están en absoluto riesgo”, alertan

En Córdoba, las ventas siguen sin recuperarse.

Foto: Andrés Oviedo

 

En Córdoba, las ventas minoristas ya llevan casi 1 año de caída consecutiva y crece la preocupación del comercio.

Sin recuperación del consumo en julio, la tendencia a la baja se encuentra en el orden del 8,3% promedio.

“Con tantos meses de merma, es decir el mercado interno en coma, los comercios están en absoluto riesgo”, alertan desde el Centro de Almaceneros de Córdoba.

El consumo no logra recuperarse y la baja promedio de las ventas ronda el 8,3%.

Desde el Centro de Almaceneros advirtieron que la prolongada retracción del mercado interno pone en riesgo la continuidad de numerosos comercios, pese a la desaceleración de la inflación.

Las ventas minoristas en la provincia de Córdoba continúan sin mostrar señales de recuperación y ya acumulan casi un año de caída consecutiva.

Según informó Almaceneros, la retracción promedio de la actividad comercial ronda el 8,3%, un escenario que mantiene en alerta al sector por el impacto sobre la sostenibilidad de los comercios.

“Con tantos meses de merma, es decir con el mercado interno en coma, los comercios están en absoluto riesgo", señalaron desde la entidad, al describir la delicada situación que atraviesan los negocios de cercanía.

Respecto de julio, los comerciantes indicaron que aún resta evaluar cuál fue el efecto del Mundial en comparación con el mismo mes de 2025.

Si bien reconocieron que el evento deportivo pudo haber generado una reconfiguración del consumo hacia determinados productos, estiman que no alcanzará para revertir la tendencia negativa existente a la fecha.

“Entendemos que hubo una reconfiguración de algunos productos. Sin embargo, creemos que va a seguir la tendencia a la baja", manifestaron.

Desde el citado centro explicaron que, “pese a la desaceleración de la inflación registrada en los últimos meses, el consumo continúa condicionado por la pérdida acumulada del poder adquisitivo de los salarios y el elevado nivel de endeudamiento de los hogares, factores que limitan la capacidad de compra de las familias”.

En este contexto, el comercio de cercanía enfrenta un escenario particularmente complejo.

“La combinación de menores niveles de ventas, el incremento de la morosidad, los mayores costos financieros y una creciente fragilidad patrimonial coloca a numerosos establecimientos en una situación de alta vulnerabilidad económica”, se advirtió.

La entidad que nuclea a los almaceneros advirtió que, de mantenerse estas condiciones, “muchos comercios podrían ver comprometida su capacidad para sostener la actividad en el mediano plazo, en un contexto en el que la recuperación del mercado interno todavía no logra consolidarse”.