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Las ventas para el Día del Padre en la provincia cayeron 37,6 por ciento

La fecha es una de las fuertes del año para los locales masculinos y mostró un bajo nivel de demanda. Desde la Fedecom admitieron que los consumidores se muestran más cuidadosos en los gastos por la incertidumbre sobre el futuro.
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El regreso de la actividad comercial y el entusiasmo de los propietarios de los locales por volver a levantar las persianas después de 80 días no tuvo como correlato, hasta aquí, un nivel de ventas que les inyecte oxígeno a las comprometidas cuentas de los negocios. De hecho, abrir fue una cosa y vender está siendo mucho más complejo.

De allí que los primeros balances comerciales desde que se reinició la actividad muestran una abrupta caída en comparación con el mismo período del año pasado. No pudo escapar de esa tendencia el Día del Padre, una fecha clave para muchos locales de ropa masculina que tienen allí uno de los picos del año. En la provincia, el resultado fue de una baja en las ventas del 37,6% con respecto a la misma fecha del año pasado, de acuerdo al relevamiento realizado por la Federación Comercial Córdoba (Fedecom) con el apoyo de los centros empresarios de toda la provincia.

“El desempeño continúa siendo negativo en el contexto persistente de la pandemia por coronavirus. Asimismo, vale tener en cuenta que la comparación se realiza contra una celebración que ya había mostrado una contracción de 6,2% en 2019”, explicó el informe.

Por su parte, el presidente de la entidad, Ezequiel Cerezo, destacó que “el consumo sigue siendo muy austero y cuidadoso. Las familias continúan siendo precavidas ante la incertidumbre respecto del fin de la pandemia”, explicó el dirigente empresario al conocer los datos del Departamento de Estadísticas. Al mismo tiempo, reconoció que “hay un poco de temor también en muchos hogares que ven peligrar las fuentes de trabajo debido a la prolongada recesión económica”.

De este modo, los comerciantes observan una fuerte desconfianza de los consumidores por la falta de horizonte. La gran incertidumbre que generó la pandemia y la parálisis en la actividad económica de la cuarentena motivó un mayor cuidado a la hora de gastar el dinero. A eso se suma el deterioro de los ingresos en amplias franjas de la población, por recorte o por pérdida de empleo.

Lo cierto es que los nueve rubros relevados exhibieron valores negativos en unidades vendidas: Calzados y Marroquinería (-53,3%); Librería (-40,1%); Indumentaria (-39,8%); Perfumería (-38,6%); Accesorios de computación, de celulares, electrónicos y audios (-37,2%); Vinos y licores (-31,5%); Artículos para el hogar y para uso personal (-31,2%); Artículos deportivos y de recreación (-30,4%); y finalmente, Herramientas y artículos de ferretería (-29,2%).

Por otra parte, el ticket promedio de compra fue de $1.200, en tanto que las operaciones con tarjetas de crédito representaron un 70% del total, mientras que el 30% restante fue en efectivo. El relevamiento además detalló que el 67% de las ventas se realizaron en establecimientos físicos y un 33% utilizando canales de venta online, lo que muestra que todavía, y pese al contexto, esos canales siguen siendo secundarios.