Allí, rápidamente hay que advertir que no todo el retroceso tiene una explicación por caída del consumo. En realidad, hay una cuota de cambio de hábitos que también aparece como argumento, con mayores compras en locales de cercanía o en tiendas on line.
También es relevante advertir que todas las jurisdicciones mostraron peores desempeños en las ventas de supermercados que a fines de 2023. Pero en los extremos se ubicaron Formosa con una caída del 39,3%, y Neuquén, que está próxima a mantener los niveles de ventas en supermercados de hace dos años y medio: apenas cayó 3,1%.
El informe fue presentado por el economista Emiliano Estrada, ex ministro de Economía de Salta y ex diputado nacional.
“Lo más parecido a empatar fue Neuquén, con −3,1%. Ni Vaca Muerta alcanzó para dar vuelta el número. El mapa es clarísimo: el norte, y sobre todo el NEA, es donde más se vació el carrito”, sentenció Estada.
Pero hay una explicación que el economista encontró para intentar esclarecer lo que ocurre en los supermercados: “Lo que no podés dejar de pagar subió mucho más que todo lo demás”, indicó. Y luego comparó la evolución de los precios regulados que revela el Indec frente al IPC general y allí observó que al menos hay una diferencia de 160 puntos porcentuales entre fines de 2023 y mediados de este año.
“¿Por qué importa?”, se preguntó el economista; y contestó: “Porque son gastos que no se pueden postergar. Si la tarifa, el boleto o la cuota suben el doble que tu sueldo, la diferencia sale de algún lado. Y casi siempre sale del changuito”, afirmó. Es decir, le apuntó al marcado deterioro del “ingreso disponible”, una nueva variable que se refiere al ingreso que queda en las familias luego del pago de gastos fijos.
Pero Estada también aclaro que “el IPC no miente: mide bien cuánto sube cada precio. Lo que no mide es cuánto te pesa cada gasto a vos. Primero se paga el alquiler, la luz, el gas, el colectivo y la prepaga. El supermercado viene después”, insistió.
Sin embargo, hizo luego una aclaración: “Medido con el IPC oficial, el salario privado registrado está prácticamente igual que en noviembre de 2023 en todas las regiones (entre −2% y +4%). Pero el IPC pondera con una canasta de gasto de 2004/05”, remarcó, en referencia a la decisión del Gobierno de no aplicar la actualización de canasta a comienzos de año, cuando estaba prevista la modificación para hacer el relevamiento de precios con una canasta más ajustada a la realidad actual de las familias y no con una foto de consumo de más de 20 años.