María Victoria Busso tiene 26 años y es la nueva legisladora del departamento Roque Sáenz Peña y la más joven integrante de la Unicameral de Córdoba.
Proveniente de una familia en la que la política y las leyes son parte de lo cotidiano, la abogada, oriunda de Laboulaye, ocupa la banca de Julián López, quien pasó a integrar el gabinete del gobierno provincial como ministro de Justicia y Derechos Humanos.
Además de ser la más joven en el Parlamento provincial, es también la primera legisladora mujer por el departamento Sáenz Peña.
Tras jurar en el cargo hace algunas semanas, ya trabaja con su equipo de colaboradores, 4 jóvenes, en los proyectos y prioridades a afrontar en adelante.
Asume que fue sorpresivo llegar a ocupar el cargo, pero asegura tener la fortaleza y las ganas de representar a la región y defender sus derechos.
“Sé que es una responsabilidad muy grande, pero estoy preparada. En el camino debo aprender mucho, pero es necesario comprometerse”, reflexiona en diálogo con Puntal.
Victoria Busso es hija del actual ministro de Agricultura Sergio Busso. A los 17 años migró a Córdoba capital, donde estudió la carrera de Derecho. Se recibió de abogada en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba. “Mis dos padres son abogados y no fue difícil decidirme. Tuve la suerte de amar mi carrera universitaria y luego mi profesión”, detalla.
Tras recibirse, ejerció en distintos estudios jurídicos privados y concursó para desempeñarse en los Tribunales cordobeses. En 2017 fue convocada para trabajar en Laboulaye y fue este regreso a su ciudad el que le abrió las puertas a la política, tal cual lo afirma,
“Fue una decisión difícil, pero creo fue el hito que cambió mi vida”, expresó.
Luego de instalarse nuevamente en Laboulaye, comenzó a encontrar en la actividad política otra forma de compromiso social.
“En ciudades chicas como esta los tiempos son otros, se alargan los días. Hay que buscar otras actividades para hacer y comencé a observar que la juventud de nuestro partido no estaba tan movilizada y, a las puertas de los tiempos electorales que se venían, junto a otros chicos empezamos a trabajar”.
Victoria admite que hoy a los jóvenes les resulta difícil identificarse o involucrarse con un partido político, “por lo vapuleada que está la actividad”, pero en su caso, asegura, pesó más la necesidad de salir de la zona de confort y asumir un rol activo en la participación ciudadana
Así fueron sus primeros pasos concretos en la arena política. Y no pasó mucho tiempo para que su nombre surgiera como integrante de la lista de candidatos a legislador departamental, en su caso como suplente.
Tras estrenar la banca en la Unicameral de Córdoba, destaca que encuentra entre sus pares a una dirigencia joven y a muchas mujeres, y eso la alienta y entusiasma en pensar que comienza un tiempo de afianzar acciones y continuar la lucha y el crecimiento.
“Soy una convencida de que hay que estar adentro y comprometerse, porque es fácil observar y hablar de afuera. Como legisladora me toca hoy representar a los jóvenes que son el producto de las gestiones anteriores, como la de mi padre (Sergio Busso) o de Julián (López), que mucho trabajaron para reivindicar a los habitantes de todo el interior. Yo represento a esos jóvenes que lograron acceder al boleto educativo, que han podido estudiar, o capacitarse accediendo a cursos; todas políticas implementadas de la gestión que lleva adelante el partido al que represento”, agrega Busso.
Juventud y las mujeres
Respecto de las necesidades del sur cordobés y aquellos aspectos sobre los cuales hará hincapié, sostuvo que será reafirmar todo lo logrado por los dirigentes que vienen trabajando por el sur cordobés. “El trabajo que nos toca no es tanto de construcción, sino más de crecimiento”, apunta la legisladora.
Al tiempo que añade que la concreción de proyectos legislativos se darán con el tiempo, trabajando en el territorio, recorriendo las comunidades y evaluando sus necesidades.
Consultada si la ascendencia política familiar pesa a la hora de ejercer el cargo, sostiene: “El apellido para nada me pesa, es un orgullo. Con mi padre coincido en muchas cosas y en otras no estoy de acuerdo. En política hay aciertos y desaciertos, pero todo es un aprendizaje”.
Al analizar la realidad del país, Victoria Busso dice:“Ojalá que sea una época de consenso y no de divisiones y segregación como fue hace un tiempo. Los dirigentes han madurado lo suficiente como para entender que la creación de muros no sirve y que somos parte de lo mismo y que si a la Nación le va mal, a las provincias también”.
Finalizando la charla con Puntal, Victoria Busso asume: “Jamás me imaginé en este rol. Por eso digo y soy una convencida de que volver a Laboulaye me dio esta posibilidad, porque de quedarme en Córdoba no lo hubiese logrado. Y es un gran desafío”, concluye.
Patricia Rossia
Redacción Puntal
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Además de ser la más joven en el Parlamento provincial, es también la primera legisladora mujer por el departamento Sáenz Peña.
Tras jurar en el cargo hace algunas semanas, ya trabaja con su equipo de colaboradores, 4 jóvenes, en los proyectos y prioridades a afrontar en adelante.
Asume que fue sorpresivo llegar a ocupar el cargo, pero asegura tener la fortaleza y las ganas de representar a la región y defender sus derechos.
“Sé que es una responsabilidad muy grande, pero estoy preparada. En el camino debo aprender mucho, pero es necesario comprometerse”, reflexiona en diálogo con Puntal.
Victoria Busso es hija del actual ministro de Agricultura Sergio Busso. A los 17 años migró a Córdoba capital, donde estudió la carrera de Derecho. Se recibió de abogada en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba. “Mis dos padres son abogados y no fue difícil decidirme. Tuve la suerte de amar mi carrera universitaria y luego mi profesión”, detalla.
Tras recibirse, ejerció en distintos estudios jurídicos privados y concursó para desempeñarse en los Tribunales cordobeses. En 2017 fue convocada para trabajar en Laboulaye y fue este regreso a su ciudad el que le abrió las puertas a la política, tal cual lo afirma,
“Fue una decisión difícil, pero creo fue el hito que cambió mi vida”, expresó.
Luego de instalarse nuevamente en Laboulaye, comenzó a encontrar en la actividad política otra forma de compromiso social.
“En ciudades chicas como esta los tiempos son otros, se alargan los días. Hay que buscar otras actividades para hacer y comencé a observar que la juventud de nuestro partido no estaba tan movilizada y, a las puertas de los tiempos electorales que se venían, junto a otros chicos empezamos a trabajar”.
Victoria admite que hoy a los jóvenes les resulta difícil identificarse o involucrarse con un partido político, “por lo vapuleada que está la actividad”, pero en su caso, asegura, pesó más la necesidad de salir de la zona de confort y asumir un rol activo en la participación ciudadana
Así fueron sus primeros pasos concretos en la arena política. Y no pasó mucho tiempo para que su nombre surgiera como integrante de la lista de candidatos a legislador departamental, en su caso como suplente.
Tras estrenar la banca en la Unicameral de Córdoba, destaca que encuentra entre sus pares a una dirigencia joven y a muchas mujeres, y eso la alienta y entusiasma en pensar que comienza un tiempo de afianzar acciones y continuar la lucha y el crecimiento.
“Soy una convencida de que hay que estar adentro y comprometerse, porque es fácil observar y hablar de afuera. Como legisladora me toca hoy representar a los jóvenes que son el producto de las gestiones anteriores, como la de mi padre (Sergio Busso) o de Julián (López), que mucho trabajaron para reivindicar a los habitantes de todo el interior. Yo represento a esos jóvenes que lograron acceder al boleto educativo, que han podido estudiar, o capacitarse accediendo a cursos; todas políticas implementadas de la gestión que lleva adelante el partido al que represento”, agrega Busso.
Juventud y las mujeres
Respecto de las necesidades del sur cordobés y aquellos aspectos sobre los cuales hará hincapié, sostuvo que será reafirmar todo lo logrado por los dirigentes que vienen trabajando por el sur cordobés. “El trabajo que nos toca no es tanto de construcción, sino más de crecimiento”, apunta la legisladora.
Al tiempo que añade que la concreción de proyectos legislativos se darán con el tiempo, trabajando en el territorio, recorriendo las comunidades y evaluando sus necesidades.
Consultada si la ascendencia política familiar pesa a la hora de ejercer el cargo, sostiene: “El apellido para nada me pesa, es un orgullo. Con mi padre coincido en muchas cosas y en otras no estoy de acuerdo. En política hay aciertos y desaciertos, pero todo es un aprendizaje”.
Al analizar la realidad del país, Victoria Busso dice:“Ojalá que sea una época de consenso y no de divisiones y segregación como fue hace un tiempo. Los dirigentes han madurado lo suficiente como para entender que la creación de muros no sirve y que somos parte de lo mismo y que si a la Nación le va mal, a las provincias también”.
Finalizando la charla con Puntal, Victoria Busso asume: “Jamás me imaginé en este rol. Por eso digo y soy una convencida de que volver a Laboulaye me dio esta posibilidad, porque de quedarme en Córdoba no lo hubiese logrado. Y es un gran desafío”, concluye.
Patricia Rossia
Redacción Puntal
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