“Siempre me lo imaginé distinto, pero la vida quiso que sea así”, reflexiona Juan Lucas Repetto, el joven oriundo de Villa Huidobro que ayer se recibió de abogado con un 10, tras defender su trabajo final a través de videoconferencia.
En tiempos de pandemia y como lo impone el aislamiento obligatorio, este estudiante no pudo celebrar su logro universitario con sus compañeros o familiares, pero asume que podrá hacerlo más adelante.
Juan Lucas (23) es un reconocido piloto de autos a nivel nacional, que pasó de las pistas a abocarse de lleno al estudio de leyes. Estimaba recibirse a fines de marzo. Pero el Covid-19 demoró los planes.
Ayer martes a la mañana fue el gran día. Ya no sentado frente a sus profesores, sino a su computadora; y del otro lado de la pantalla, el tribunal de profesores de la Universidad Siglo 21, que -por videoconferencia- evaluó su tesis.
La pasión de Juan por la abogacía viene de familia, ya que su padre, Roberto Repetto, también es abogado, además fue intendente de Villa Huidobro y legislador. Comparten además la otra pasión, el automovilismo, deporte en el que que Juan se destaca como piloto de TC Pista Mouras.
“A las 9.45 del día 21 de abril del año 2020 Juan Lucas, en soledad por la cuarentena y en Córdoba capital, se recibió de abogado con un 10. Estoy feliz y orgulloso”, posteó en Facebook el padre tras la buena noticia.
El tema elegido para su trabajo tiene que ver con lo socioambiental: “El Río Atuel, un conflicto de principios e interpretaciones” y su profesor de tesis fue César Daniel Baena. Obtuvo las calificaciones más altas en la presentación escrita y ahora en la defensa oral.
En diálogo con Puntal, Juan Lucas relató cómo fue esta experiencia de graduarse en un contexto insospechado.
“Nunca me lo imaginé así, siempre uno espera que todo esto se dé en la facultad con tus seres queridos. Ya estábamos organizando todo. A mí me tocó fecha para recibirme el 30 de marzo y unos días antes se suspendieron las clases y se declaró la cuarentena. Después la facultad me ofreció hacer la defensa de la tesis por videoconferencia y no lo dudé”, dice.
Admite que su familia le pidió que esperara a que pase la pandemia para poder realizar la tradicional celebración y en compañía de amigos y conocidos.
Pantalla de por medio
Al momento de describir cómo fue la defensa de su tesis, señala que ocurrió desde la habitación en su casa y frente a la computadora.
“Fue muy raro. Ya a las dos de la mañana me conecté con el tribunal. Ellos te intervienen la computadora, les tenés que compartir todo: una cámara que muestre que estás solo y que no hay nadie en la habitación y exponer tu trabajo y responder preguntas del tribunal. Se desconectan unos minutos para debatir la nota y ahí te vuelven a conectar y te informan la calificación. Finalmente, te hacen firmar de manera digital un acta”, cuenta.
Y asume que estaba “un poco nervioso”. “Pero era algo que tenía que concretar”, reflexiona.
Respecto de la nota obtenida, un 10, indica que su tesis ya había sido aprobada en el semestre pasado con la misma calificación.
“Se ve que a los profesores les había gustado mucho y se ve que en la exposición también estuve bien y decidieron ponerme la calificación más alta”, dice.
Desde hace ya varios meses, Juan Lucas está trabajando en un estudio de abogados de Córdoba capital y espera que le otorguen la matrícula para poder comenzar a tomar clientes.
“La pandemia nos pone muy susceptibles a todos. Pero la tecnología nos otorga los medios como para hacer lo que antes no podíamos. La universidad cuenta con esta herramienta y pienso que había que aprovecharla porque no se sabe cuándo esto va a terminar. En lo personal, creo que una de las últimas cosas que van a normalizarse son las clases”, precisa el flamante letrado.
Por el título de escribano
Mientras queda pendiente el festejo tradicional, Juan Lucas ya se plantea otro desafío. Está estudiando Escribanía y, ya al haber obtenido el título de abogado, resta poco para alcanzar esta meta.
“Cuando termine la carrera de escribano espero que todo esto haya pasado y que sólo sea un mal recuerdo y ahí sí a festejar como es normal”, augura.
La fotografía muestra a Juan recibiéndose en aislamiento. Dentro de algunos años quien vea la imagen quizás infiera que fue en tiempos de una cruel pandemia por la que los hábitos debieron ser modificados, no así la voluntad de Juan Lucas, que lo llevó a triunfar en una de sus más arduas carreras.

