Luego de varias semanas de polémica, protestas y dificultades técnicas, el emblemático quebracho blanco de Villa Allende fue trasplantado este domingo a su nueva ubicación, a pocos metros de donde se encontraba originalmente. El operativo significa un hito en las obras de ampliación de la avenida Padre Luchesse, donde el árbol obstruía el trazado.
El traslado estuvo a cargo de una grúa telescópica que trabajó con extrema precisión. El proceso incluyó el amarre del árbol desde múltiples puntos, su elevación a unos ocho metros de altura, un giro controlado y su posterior colocación en una fosa preparada especialmente. Cabe señalar que el traslado del quebracho fue frenado durante semanas por un inédito boicot de los operadoras de las empresas de grúas.
Aunque inicialmente se creía que las raíces podían extenderse hasta 20 metros, en realidad alcanzaban unos cinco, lo que simplificó en parte la operación. Según las autoridades del municipio, todo se realizó “bajo estrictos protocolos de seguridad”, mientras un grupo de vecinos se manifestaba en las inmediaciones.
Sin embargo, hay un fuerte cuestionamiento de vecinos autoconvocados quienes consideraron "desmedida" a la decisión de sacar el árbol.
"Venimos hace diez meses pidiéndole al gobierno de Córdoba que el quebracho quede donde está y que se corra la traza", dijo Guillermo Galliano, fotógrafo de aves, en Puntal AM.
Y remarcó que al quebracho lo han tomado "como un ícono, como la metáfora del bosque nativo" ya que "este árbol representa todo".
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