El caso registró un importante movimiento en los últimos días. Por disposición de la Fiscalía General de la Provincia, se resolvió unificar cuatro de las denuncias existentes en una sola dependencia. De este modo, el expediente quedó concentrado en la Fiscalía de Instrucción N° 3 de Villa Carlos Paz, bajo la conducción de la fiscal Jorgelina Gómez.
El pasado martes, un numeroso grupo de padres y madres encabezó una marcha pública para visibilizar el reclamo y exigir respuestas concretas a la Justicia. En declaraciones brindadas a Noticiero Doce, las familias denunciantes centraron su reclamo en una medida que consideran indispensable para garantizar la seguridad de los menores: la inmediata imputación del cura párroco de la institución.
“Se han unificado cuatro denuncias, estamos esperando pericias para que se retome la causa. El reclamo es que queremos la imputación de esta persona porque las cuatro víctimas hablan de lo mismo y de la misma persona”, manifestó una de las madres afectadas.
La mayor indignación de las familias radica en que, a pesar de que el nombre del religioso figura en la causa judicial desde hace al menos un mes, no se han tomado medidas preventivas eficaces dentro del ámbito escolar. “Es cura y sigue actualmente en el jardín. Los chicos han dado su nombre, lo han señalado en fotos, las psicólogas lo han corroborado; se han hecho las denuncias con nombre y apellido”, apuntó la mujer, quien además advirtió: “Esta persona sigue en la institución, va curso por curso a ver a niños del jardín, siendo que hay chicos que siguen ahí y han tenido situaciones el año pasado”.
El malestar de los padres no solo está dirigido al ritmo de los tiempos judiciales, sino también a la falta de empatía y de reflejos por parte de las autoridades del Jardín Niño Dios ante las primeras señales de alerta.
“Si se hubieran escuchado a los niños... Fuimos a hablar varias veces a la institución, di muchas oportunidades antes de denunciar para que tomen cartas en el asunto para esclarecer esto, pero no hubo respuestas favorables”, reclamó una de las denunciantes