Policiales | Villa General Belgrano

La Justicia de Río Tercero investiga a una banda que estafaba desde la cárcel local

La organización delictiva estaba integrada por seis delincuentes. Tres de ellos operaban desde el penal de nuestra ciudad. Los damnificados son vecinos de Villa del Dique y Villa General Belgrano

El fiscal Carballo investiga a una banda liderada por tres presos de la cárcel local.

 

Una banda de estafadores que operaba desde la cárcel de nuestra ciudad es investigada por la Justicia de Río Tercero, tras la denuncia de varios damnificados de las localidades de Villa del Dique y Villa General Belgrano.

La causa está a cargo del fiscal Alejandro Carballo, quien logró desarticular la banda, que tenía su estructura montada en la Unidad Penitenciaria N° 6.

El ardid de los delincuentes era convencer a sus víctimas sobre algún beneficio para lograr obtener sus claves bancarias y quedarse con sus ahorros o sacar créditos online.

A partir de varias denuncias de vecinos de Villa General Belgrano y Villa del Dique, el fiscal de Instrucción de Río Tercero llevó adelante una investigación que apuntó a nuestra ciudad, a partir de los datos obtenidos de las cuentas desde las que se realizaron las transferencias.

Es así que logró descifrar que la asociación ilícita estaba integrada por seis personas, pero el dato que más llamó la atención a los investigadores fue que tres miembros estaban cumpliendo una condena en el penal ubicado en el sur de nuestra ciudad.

No se descarta que la banda haya operado en otros puntos del país, siempre actuando con la misma premisa: ganarse la confianza de la víctima para lograr sus claves bancarias o que vayan a un cajero y realicen una operatoria para transferirles el dinero que tienen en sus cuentas bancarias o sacar créditos a su nombre.

El fiscal Carballo confirmó que se está avanzando con la causa, mientras se suman otros elementos de prueba.

El cerebro de la banda está en la cárcel, quienes llevan adelante la tarea de convencer a la víctima y en ese momento de ingenuidad para entregar sus claves o ser guiados telefónicamente hasta el cajero para realizar la operación.

Una vez consumada la acción, los que están en el exterior completan la estafa al transferir el dinero a otras cuentas de terceros.

Los casos de ciberdelito están en crecimiento durante la pandemia, ya que un mayor número de personas se bancarizaron ante la restricción en la atención en la sucursal del banco.

El Ministerio Público Fiscal lanzó una advertencia sobre una ola de este tipo de sucesos que tienen como víctimas a clientes de bancos.

En tiempos de pandemia, con un boom del comercio electrónico y las transacciones virtuales, los oportunistas se van perfeccionando a un ritmo que tanto la Justicia como la Policía intentan contrarrestar.

En forma constante, advierten a la población para evitar que brinden datos personales, especialmente claves bancarias por teléfono, para evitar caer en la estafa o el fraude.

Los clientes de varios bancos recibieron en los últimos días correos electrónicos que les informaban que sus cuentas habían sido bloqueadas. En realidad se trataba de un fraude. Muchas personas ingresaron a un falso link para desbloquear el homebanking y perdieron sus ahorros. Hasta en algunos casos les tomaron un préstamo. Hubo varios casos en la ciudad, con estafas millonarias.

Se burló de la víctima: solicitan informes

La Justicia de Buenos Aires avanza en la investigación de la estafa virtual de la que fue víctima un joven que puso a la venta un sillón y al que le sustrajeron más de cien mil pesos.

El caso tomó notoriedad pública nacional, ya que el delincuente se burló de la víctima con un mensaje de WhatsApp: “Ya se te va a pasar Juancito, escúchame. Bueno, estoy disfrutando de tu platita, así que muchísimas gracias. Nos vemos”.

La Justicia porteña habría solicitado informes al banco para conocer detalles de la transacción de la que fue víctima el vendedor del sillón.

El supuesto comprador dijo que se había equivocado al realizar la transferencia y en lugar de depositar 12 mil pesos lo había hecho por 120 mil. Incluso le envió el recibo del depósito.

El vendedor cayó en el ardid del estafador y, como era fin de semana, le transfirió los 108 mil pesos de la diferencia de la operación.

Tras la denuncia, la Justicia comenzó a investigar la acusación realizada por el damnificado.