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Robo y extorsión en Villa General Belgrano: una familia quedó varada y bajo amenazas tras el robo de su camioneta

Lo que comenzó como un robo en plena temporada turística derivó en una seguidilla de mensajes intimidatorios y pedidos de dinero. Sin su vehículo y lejos de su ciudad, la familia permanece en Córdoba a la espera de avances judiciales

La familia dejó el auto fuera de un parque de diversión familiar ubicado sobre la ruta provincial 5.

 

El robo de una camioneta ocurrido días atrás en Villa General Belgrano derivó en una situación mucho más compleja y angustiante para una familia que había llegado a la localidad con fines turísticos. Tras la sustracción del vehículo, comenzaron a recibir mensajes y audios de carácter extorsivo, en los que desconocidos exigían dinero a cambio de información sobre el rodado, profundizando el impacto del hecho y extendiendo el conflicto mucho más allá del episodio inicial.

La zona donde ocurrió el robo no es cualquier punto aislado, sino una región del Valle de Calamuchita, un área de sierras, arroyos y turismo serrano en el centro de la provincia de Córdoba. Villa General Belgrano se encuentra a unos 90 kilómetros al sur de la ciudad de Córdoba.

La localidad, conocida por su arquitectura de influencia centroeuropea, su gastronomía típica y su ambiente familiar, se convierte en verano en un destino elegido por miles de turistas, tanto de provincias cercanas como de distintos puntos del país.

Tal es el caso de Matías Machado y su familia, oriundos de Mar del Plata y que eligieron este destino para disfrutar unos días de descanso. Todo inició el 11 de enero, cuando el hombre, junto a su pareja y sus dos hijos pequeños, decidió pasar el día en el parque acuático Arca de Noé, en Villa General Belgrano. Como ocurre habitualmente, los visitantes debieron dejar el vehículo estacionado fuera del predio, ya que el parque no cuenta con playa de estacionamiento propia. Había decenas de autos en la zona. “Si todos dejaban el vehículo ahí, nosotros también”, relató el damnificado.

El parque es un lugar de diversión familiar ubicado sobre la Ruta Provincial 5, a pocos kilómetros del centro de Villa General Belgrano.

La jornada transcurrió sin sobresaltos hasta el regreso. Cerca de las 19 horas, al salir del parque, la camioneta familiar ya no estaba. Nadie había visto nada. Un cuidacoche dijo no saber qué había pasado. Dentro del predio no supieron informar si había cámaras ni brindar explicación alguna. La familia quedó literalmente a pie, con dos niños pequeños, en una ciudad que no conocían.

La denuncia fue radicada ese mismo día. Sin embargo, con el correr de las horas y luego de la viralización del robo en redes sociales, comenzó una segunda etapa del calvario: la extorsión.

Según relató Matías en diálogo con Puntal, empezaron a recibir llamados, mensajes y audios de personas que aseguraban tener la camioneta y exigían dinero a cambio de devolverla. “Fueron más de 180 comunicaciones, con pedidos que iban desde 500 mil hasta un millón de pesos”, explicó.

“Es una situación muy angustiante, no solo para mí, sino para toda mi familia. Vivimos días de extrema desesperación”, afirmó. Los mensajes incluían amenazas, referencias a objetos que estaban dentro del vehículo y hasta intentos de marcar posibles puntos de entrega en distintos barrios de Córdoba. “Nos citaban en lugares, nos daban indicaciones, pero nunca accedimos. No queríamos poner en riesgo a nuestra familia”, sostuvo.

Los audios a los que accedió Puntal dan cuenta del tenor de la extorsión. En uno de ellos, el interlocutor es explícito: “Yo podría devolver la camioneta a un dueño, pero sin seguro no hago nada. Prefiero vendérsela a un gitano. Un palo te dan por la camioneta”. En otros mensajes, el tono se vuelve más amenazante: “Te quedan dos minutos, te bloqueo y chau, perdés la camioneta”.

Pese a que todas estas situaciones fueron denunciadas, Matías asegura que hasta el momento no recibió respuestas concretas. “No tenemos contención ni de la policía ni de la Justicia. Nos sentimos abandonados”, dijo. La familia decidió quedarse en Córdoba más tiempo del previsto, su regreso estaba programado para el 20 de enero, con la esperanza de obtener alguna novedad.

“Ese vehículo es parte de nuestra historia familiar. Lo tenemos desde que nuestros hijos eran bebés. No es solo un bien material”, expresó.

La representación legal quedó a cargo del abogado Héctor Meli, quien también dialogó con Puntal y fue crítico con el avance de la investigación. “Hace 18 días que se aportan datos concretos sobre extorsiones, ubicaciones, audios y amenazas, y no hay resultados visibles. Nos preguntamos dónde está el Estado”, sostuvo.

Meli remarcó que la causa está en manos de la Fiscalía de Instrucción de Río Tercero y pidió que se investiguen las comunicaciones extorsivas, la posible existencia de registros fílmicos en la zona y el accionar de quienes continúan contactando a la familia incluso al día de hoy.

Mientras tanto, los mensajes no cesan. “Hace minutos nos estaban pidiendo 200 mil pesos por información”, reveló el abogado durante la entrevista. A más de dos semanas del robo, la camioneta sigue sin aparecer. Y la angustia, lejos de disiparse, se profundiza con cada nuevo audio que suena en el teléfono. A la espera de una respuesta judicial, la familia Machado no solo busca recuperar el vehículo, sino también que el hecho no quede impune. Para ellos, el daño ya no es únicamente material: es la huella de una experiencia marcada por el miedo, la presión constante y una angustia que se extendió mucho más allá del robo inicial, transformando lo que debía ser un descanso en un episodio de estrés prolongado y profundo.