Villa Gesell: la madre de Isabella se negó a declarar
Lucía Sosa quedó detenida por abandono de persona seguido de muerte. La Justicia analiza agravar la acusación y sumó antecedentes familiares.
La ciudad balnearia de Villa Gesell continúa conmocionada por las circunstancias que envuelven al caso de Isabella, una niña de dos años que el fin de semana fue llevada sin signos vitales al Hospital Municipal Arturo Illia. Por este suceso, Lucía Sosa, la madre de la menor de edad, fue detenida este lunes, acusada de abandono de persona seguido de muerte, agravado por el vínculo. En tanto, la mujer se negó este martes a declarar durante la audiencia de indagatoria. La fiscalía evalúa modificar la calificación legal del expediente y acusarla por un delito más grave.
Se conoció la autopsia de la niña fallecida en Villa Gesell
El caso que estremece a toda una localidad en la Costa bonaerense comenzó este sábado cuando Sosa llevó por la tarde a su hija pequeña al hospital municipal afirmando que había sufrido un problema respiratorio mientras tomaba la mamadera. Los médicos intentaron reanimarla, sin conseguirlo.
Tras realizarle una autopsia al cuerpo, se conoció que la víctima murió como consecuencia de una hipoxemia, que es la disminución de oxígeno en la sangre, provocada por la asfixia obstructiva. Por esto, el fiscal de la causa, Juan Pablo Calderón, titular de la UFI N°4 de Pinamar, ordenó que se realizaran estudios complementarios para determinar si existió intervención de terceros en la muerte, y pidió la detención de la madre.
En este marco, la acusación podría agravarse por la de un homicidio agravado por el vínculo. La decisión todavía no fue formalizada, dependerá de las nuevas pruebas que se incorporen al expediente.
Uno de los hijos rompió el silencio y relató el terror del hogar
El diario marplatense La Capital entrevistó a Lucas, uno de los hijos de Lucía Sosa, a raíz de los hechos que horrorizan a la ciudad de Gesell.
Según la versión que da al medio de comunicación, Lucas, de 17 años, acusó a Sosa de haber ejercido violencia doméstica. El joven sería el segundo de los nueve hijos que habría tenido la mujer junto a su expareja, Héctor Picard.
Lucas aseguró que muchos de sus hermanos fueron adoptados por otras familias de la región a raíz de los conocidos maltratos de Sosa a sus hijos.
El joven relató que en 2013 ocurrió un episodio espantoso: una de sus hermanas, de seis meses, murió por una complicación respiratoria. A pesar de que se inició una investigación, no hubo ninguna consecuencia para el matrimonio.
Luego, en 2016, murió otra bebé, esta vez de 11 meses. La causa, según los informes médicos, estaban relacionadas con complicaciones respiratorias.
Por la muerte de esta niña, la Justicia de Mar del Plata, localidad donde por entonces vivía el matrimonio, acusó ese mismo año a la mujer y a su entonces pareja por “presunto abuso y homicidio”.
Sosa y Picard se fugaron y permanecieron prófugos varios días antes de entregarse. Durante el proceso, insistieron en su inocencia. En el juicio también se analizó la muerte de la primera bebé.
Finalmente, dos años después, la pareja fue absuelta por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Mar del Plata. Los jueces Juan Manuel Sueyro, Mariana Irianni y Fabián Riquert evaluaron los informes médicos y sostuvieron que ambas muertes habían sido producidas por complicaciones respiratorias.
En ese entonces, el tribunal concluyó que no había pruebas suficientes para condenar a la pareja. Informaron que no se pudo acreditar la existencia de maltrato infantil, abuso sexual ni agresiones físicas sobre las menores fallecidas.
Dos años después, asentada en Villa Gesell, Sosa conoció a Héctor Aguirre, su última pareja, con quien tuvo dos hijos más: un niño de cuatro años, que esta semana fue apartado del hogar parental y trasladado a un hogar de niños, e Isabella, la recientemente fallecida.
Lucas cambió su apellido y fue adoptado por otra familia. Actualmente exige que la Justicia encarcele a su progenitora.
“El caso del 2013 de Candela es la primera alerta de que una persona no está bien para tener hijos. Si vos tenés una persona que maltrata, que golpea a sus hijos, que diariamente tiene que entrar a un hospital, porque otro de mis hermanos sufrió una fractura, y después siempre sus hijos están con falta respiratoria, algo esta mal, ¿no? Si en 2016 aparece el caso de Yazmín, con 11 meses, otra bebé que muere. Ya tenés dos signos de alerta de que una persona no está bien. Entonces no podés seguir permitiéndole tener a cargo un bebé. Y digo más: según mi historia clínica, yo también entré con una crisis respiratoria de niño, pero después de que me sacaron de esa familia, jamás tuve nunca un problema respiratorio en mis 17 años. ¿No es raro?“, relató al diario marplatense.
Y siguió: “Elegí hablar y contarlo porque quiero que esto termine acá, no quiero que haya dentro de 10 años otro caso igual. No me voy a quedar callado. Yo voy a luchar hasta que esto se haga justicia por mis tres hermanas. Y yo quiero ver a Lucía en un internado o en un psiquiátrico o presa porque estoy convencido de que las muertes son culpa de ella“.
El testimonio del padre de Isabella
Al respecto del caso, el padre de Isabella, Héctor Aguirre, explicó que ese sábado salió de la casa familiar a las 14, regresó a la media hora, y se encontró con una escena particular: la bebé recostada inconsciente en su cama, sin aparentes signos vitales, y su madre en un estado de crisis.
“La nena estaba tirada en la cama. Entonces la tomé en mis brazos y salí corriendo hacia la vereda, hasta el taller, donde había una camioneta. Le pedí por favor que me llevara a la nena”, relató el hombre en diálogo con LN+.
Antes de trasladarla al hospital, Aguirre intentó comprobar si todavía tenía signos vitales. “Le tomé el pulso y sinceramente sentí que ya no tenía latido”, sostuvo.
El hombre aseguró que nunca había presenciado situaciones de maltrato contra Isabella. “De mi parte, no. De la madre, sinceramente, nunca vi maltrato”, respondió cuando fue consultado sobre la convivencia familiar.
También habló sobre algunas lastimaduras que podían observarse en fotografías de la niña y afirmó que se habrían producido por caídas mientras jugaba con su hermano de cuatro años.