Provinciales

Villa María: condenaron a productor agropecuario por explotación laboral

Elvio Hugo Bono recibió 3 años y medio de cárcel, aunque no quedará detenido hasta que la pena quede firme. Mantuvo a un peón y su familia en condiciones infrahumanas, y una beba de 2 meses murió de frío.
 
El productor agropecuario Elvio Hugo Bono, de 48 años y con domicilio en Oliva, fue condenado ayer en Córdoba a 3 años y medio de prisión, por el delito de trata de personas con fines de explotación laboral. Fue por retener a un peón y a su familia en condiciones de vida infrahumanas en un campo de James Craik, motivo por el cual una beba de dos meses murió de frío. De igual modo, seguirá en libertad hasta que la sentencia quede firme.

La sentencia fue aplicada por el juez Jaime Díaz Gavier, en Tribunal unipersonal, en el mismo monto en que lo había reclamado el fiscal Maximiliano Hairabedián. En tanto, el abogado defensor Rodrigo Altamira había solicitado la absolución, con base a la postura defensiva de que el lugar donde esta familia vivía era prestado, y que no existía relación laboral.

El caso salió a la luz con la muerte de la bebé el 3 de julio de 2011. Al ser entrevistado por las autoridades, el peón Mariano Rodríguez, oriundo de Bell Ville, denunció a su empleador.

En la requisitoria de elevación a juicio, se resaltó “la precariedad en la que prestaba servicios laborales, como también las condiciones infrahumanas en las que habitaba dentro de la casilla junto con su grupo familiar, habiéndole sido aportada por Bono como lugar de vivienda, circunstancia que fue corroborada a través de la inspección ocular llevada a cabo”.

Sobre la edificación, La Voz describió que se trataba de un antiguo palomar de tres metros por cuatro, sin luz, gas, agua, ni baño, lo que obligaba a la mujer de Rodríguez (Melisa González) a bañar a los niños en un tarro de 20 litros de plástico que estaba afuera y a que los chicos, durante los días de frío, tengan que hacer sus necesidades fisiológicas en un tarro que después tiraban en el campo.

“Bono logró convencer a Rodríguez para que aceptara el trabajo con la promesa de acondicionar el lugar en el que este viviría junto con su familia, no obstante lo cual, y a pesar de que el sindicado no cumplió totalmente su promesa, Rodríguez se mudó al campo y comenzó a trabajar por una cuestión de necesidad, lo que claramente fue percibido y aprovechado por Bono”, argumentó el fiscal instructor. El caso fue elevado a juicio en 2015.