Fue el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quien la invitó a participar de la ceremonia. Una vez concluido el acto, la vicepresidenta habló con la prensa y no escatimó en críticas.
"No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni"
La frase apuntó directamente al jefe de Gabinete, cuya presencia en Rosario fue leída como un respaldo explícito de Milei en medio de las versiones sobre su continuidad en el cargo. El presidente había nombrado el día anterior al diputado nacional Adrián Ravier como nuevo vocero, pero ratificó a Adorni al encabezar juntos la comitiva oficial.
"Me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo. Simplemente hoy es recordar la bandera, darle marco a esta ciudad hermosa que es mi segunda casa y reconocer a los rosarinos, a la invencible provincia de Santa Fe, y recordar la figura del general Belgrano. Lo de Adorni está totalmente de más"
Durante el evento, la transmisión oficial registró el momento en que Milei saludó efusivamente a sus ministros, incluido un abrazo con Adorni, pero cambió de rumbo para evitar cualquier contacto con Villarruel. La vicepresidenta tampoco aplaudió el discurso del Presidente, aunque sí lo hizo cuando tomaron la palabra Pullaro y el intendente de Rosario, Pablo Javkin.
El gesto de la vicepresidenta y la respuesta al Gobierno
Consultada sobre ese gesto, Villarruel fue escueta: "En general he tratado de ser discreta. No creo que sume o no sume aplaudir o no aplaudir rabiosamente. Es un acto patrio, no es un acto partidario"
La vicepresidenta también calificó como un "mensaje pésimo" la decisión del Ejecutivo de no cursarle una invitación y de omitir el saludo protocolar entre las máximas autoridades del país. Ante la consulta sobre la falta de cortesía, respondió que había que preguntarle al Gobierno "por qué son maleducados".